sábado, 27 de junio de 2015

Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos




(Eternal sunshine of the spotless mind)
Dir. Michel Gondry


El amor, ¿nos mantendrá juntos o nos apartará?, dos premisas opuestas, contradictorias y determinantes para comprender la frágil línea que existe entre una relación duradera y estable y otra frustrante y perecedera. Este filme aborda el tema de la separación y nos recuerda que el cariño hacia otra persona no siempre es suficiente para permanecer a su lado y aunque alejarse puede ser una decisión difícil, en ocasiones también es la única solución, sin embargo, es poco frecuente que ambas partes concuerden en ello y ese es precisamente el punto fundamental que toca esta historia, la cual nos plantea una salida a ese percance: Lacuna Inc., institución médica dedicada a eliminar recuerdos. Y ¿quién no ha deseado algo similar al tener que afrontar una ruptura? La persona afectada podría borrar de su memoria esa amarga experiencia en la que fue desdeñado; una feliz alternativa a estas desgracias en las que el dolor de lo perdido es tan agobiante que el único alivio es el olvido, sin embargo, nos recuerda también que no todo debe ser eliminado pues cada sonrisa y cada lágrima construyeron esa parte de nuestra vida que por un tiempo fue protagonizada de la mano de alguien más.

Michel Gondry reflexiona acerca de la separación y el difícil camino de la aceptación de la culminación de un noviazgo en donde los involucrados, tan íntimos, de pronto deciden que ya no se conocen más y pierden todo contacto; no obstante, nos dice el cineasta francés, ¿qué pasaría si pudieran quitar de su mente todos esos recuerdos?, ¿qué ocurriría si volvieran a conocerse?, ¿se enamorarían de nuevo? Y mientras da respuesta a estas incógnitas, la trama nos transporta a un extraordinario escenario donde la ficción se incorpora con sutileza y naturalidad en un paisaje cotidiano que atraviesa las diversas etapas de una relación amorosa.

La conjunción entre la riqueza estilística del guión creado por Charlie Kaufman y la capacidad visual de Gondry para plasmar en la pantalla este mundo de recuerdos y saltos en el tiempo, logran que sea una excelente película romántica. Una idea bien aterrizada de principio a fin, de la cual podremos disfrutar no sólo la historia sino también de la creatividad vertida en los recursos cinematográficos y escenográficos que sirven para narrarla.

jueves, 25 de junio de 2015

Guardianes de la Galaxia

(Guardians of the Galaxy)
2014, James Gunn

Basada en los comics del mismo nombre, Guardianes de la Galaxia es la película de Marvel que cimenta el camino a recorrer por su universo cinematico, el cual culminó su primera fase con la exitosísima The Avengers, en lo que es una innovadora forma de hacer películas, entrelazadas y que coexisten en un mismo universo, que parece ser el nuevo modelo a seguir en Hollywood debido al creciente éxito que esta obteniendo Marvel en su alianza con el gigante del entretenimiento multimedia, Disney.

Guardianes de la Galaxia puede ser un nombre que no resuena mucho, incluso entre lectores habituales de comics, sin embargo, eso va a cambiar gracias a este entretenido filme, el cual destaca por su humor y sus excelentes efectos visuales; En este se narran las peripecias espaciales de un improbable equipo de antihéroes y mercenarios, los cuales se ven inmersos en una batalla de proporciones galácticas por evitar que el extremista Ronan obtenga la Gema del Infinito con la cual podría destruir planetas enteros.

El punto más fuerte de la película son los cinco protagonistas, el cazarrecompenzas humano Peter Quill, los guerreros alienígenas Gamora y Drax el Destructor, y los mercenarios Rocket y Groot, un mapache y un árbol antropomórficos respectivamente; Todos son desarrollados con buen gusto y de manera orgánica, y la relación entre sus disparadas personalidades da lugar a varias escenas de acción que son equilibradas con un constante toque de humor que aligera el tono de la película, haciéndola muy disfrutable, sobre todo para los más jóvenes, y optando también por no sobre explicar el contexto espacial en que transcurre la trama, lo cual a veces resulta confuso en este tipo de películas de fantasía épica, siendo notable la influencia de la saga Star Wars y los arquetipos de la opera espacial.

Los efectos especiales son un deleite visual, como nos ha acostumbrado Marvel, y los fanáticos podrán atrapar múltiples cameos y easter eggs que sin duda harán sus delicias. Para los amantes de la música ochentera, la banda sonora incluye un buena cantidad de temas clásicos como I’m not in love, hooked on a feeling y come and get your love, entre otras. El punto flaco es el villano, pero no porque este mal interpretado, sino porque realmente nunca parece estar en sintonía con el resto de la película o tener un verdadero antagonismo con los guardianes de la galaxia, contrastando notablemente con las escenas de estos, a menudo cómicas y hasta tiernas. Peccata minuta para una película que cumple prácticamente con todas sus propuestas

miércoles, 24 de junio de 2015

1492: La conquista del Paraíso

(1492: The Conquest of Paradise)

Dir. Ridley Scott
INGLATERRA 1991
Guión: Roselyne Bosch
Música: Vangelis
Fotografía: Adrian Biddle
Reparto: Gérard Depardieu, Sigourney Weaver, Armand Assante, Fernando Rey, Ängela Mlina, Arnold Vosloo, Tcheky Karyo.


En este filme se aborda el descubrimiento del nuevo continente por parte de Cristóbal Colón, un navegante ambicioso dispuesto a todo por demostrar que se puede llegar a las indias occidentales cruzando el océano Atlántico.

La España del Siglo XVI era un reino donde por fin se estaba alcanzando una identidad nacional y se había terminado con el último bastión de los moros en su territorio: Granada. La reina Isabel artífice de este afianzamiento, quería convertir a España de un reino a un imperio, lo que le llevó a financiar la expedición de Colón.

Realmente el buscar cruzar el océano para encontrar nuevos territorios no fue impulsado por la aventura y la curiosidad sino que para superar de una vez por todas a los reinos europeos y sobre todo a los turcos que bloqueaban cualquier transacción con oriente, se buscó encontrar nuevas rutas comerciales con China y la India que le dieran una ventaja estratégica a España.

La lógica del poder que predominaba en ese entonces era cada vez más una franca lucha entre el Estado y la poderosa Iglesia. Esto explica que la iglesia tratara de obstaculizar el viaje para así no perder poder e influencia en el pueblo, y la banca española apoyara la travesía para poder obtener beneficios económicos y poder tener mayor independencia y una ventaja marítima y financiera sobre el resto de los reinos.

El choque de culturas que se da al encontrarse los españoles con los nativos americanos es dominado ampliamente por los primeros por una simple razón: ellos han tenido contacto con otras civilizaciones que les ayudaron a enriquecerse culturalmente y estar preparados para cualquier confrontación, mientras que los indígenas al estar aislados no contaban con el capital material ni ideológico para combatir con los europeos. Fue por esto que los indígenas sucumbieron ante una España más preparada que les impuso religión y modo de vivir –lo cual no quiere decir que no hayan opuesto resistencia-. Con el descubrimiento del nuevo continente Europa se asentó como centro de poder del mundo y se abrió una nueva época en la cual todos estaban ansiosos por descubrir y conquistar nuevos territorios.

martes, 23 de junio de 2015

Stanislaw Lem

EL HOMBRE QUE HALLÓ LA LIBERTAD MÁS ALLÁ DE LA TIERRA.

Por Samir Zapot

La obra literaria de Stanislaw Lem es de tal complejidad que bien puede resumirse a cabalidad mediante el clásico relato del héroe mítico, quien va superando las dificultades que en ocasiones parecen insalvables, pero gracias a su habilidad y capacidad para aprehender las herramientas que el destino va poniendo a su disposición consigue superar las pruebas para trascender su condición humana y llegar a instancias que le permitan constituirse en una auténtica deidad.

El escritor nació en 1928, en la entonces polaca ciudad de Leópolis, la cual, por azares de la voracidad geopolítica de alemanes y soviéticos, terminó en 1939 como parte del territorio de Ucrania. Durante la Segunda Guerra Mundial la ciudad también sería trágicamente célebre por albergar un gueto judío en el que murieron más de 200,000 mil personas y exterminaron de Leópolis a la comunidad con raíces hebreas.

Precisamente es en este periodo cuando la existencia de Lem da un vertiginoso giro y abandona sus estudios en medicina para dedicarse a los oficios de mecánico y soldador. En esta etapa se gana la fama de saboteador de vehículos nazis y al término de la guerra, el católico con familia de ascendencia judía se traslada a Cracovia para concluir su formación de galeno y optar por la psicología. Además, comenzará a atender la llamada de las musas para iniciar su periplo en el universo literario.

En los albores de su camino iniciático, escribirá bajo el yugo de la censura comunista distintas novelas, la mayoría de ellas utópicas, que pueden librar la guardia sempiterna de los sensores encargados de preservar al imperio socialista del mínimo reducto de una idea sobre el capitalismo. Como ejemplos tenemos la publicación en 1951 de su primera novela Los Astronautas, así como Nebulosa de Andrómeda (1955) y Diarios de las Estrellas (1957); todas ellas alejadas de su primer novela "El hospital de la transfiguración", texto de corte realista que no vería la luz de la imprenta hasta 1955.

Todas estas novelas constituyen su faceta "humana" en su obra literaria, pues aún no logra desprenderse de la mundanidad de la política y sus regímenes, requisito necesario para acceder al Olimpo de la literatura. La evidencia de la transición entre estos estadios son evidentes en dos novelas: Edén (1959), marca un cambio en su forma de escribir y se convierte en la punta de lanza que marcará su estilo, debido fundamentalmente a que su narrativa ya no sólo se decantará por las críticas hacia los sistemas autoritarios y finalmente llegará al encumbramiento con Solaris (1961).

A partir de Solaris quedará patente en cada texto la introducción de factores psicológicos en los personajes, a manera de recordatorio de que la intangible alma, así como la poco comprendida mente también interactúan con el mundo físico. Este hecho nos prepara para la reflexión sobre el concepto de lo humano frente a las imbricaciones que traen doctrinas como la cibernética, que avanza cada día amenazando con hacer realidad nuestras elucubraciones más sórdidas cuando le sumamos las expectativas puestas en la robótica.

Cracovia fue la última morada de la existencia física de Stanislaw Lem. En 2006 su corazón fue abatido por una enfermedad coronaria. Sin embargo, Fábulas de Robots (1964), La voz de su amo (1968), Congreso de futurología (1971), Fiasco (1986), así como los demás relatos continúan con nosotros como los testigos que niegan que su existencia haya sido en vano.

domingo, 21 de junio de 2015

Mi tío Pedro


Por JALEZA


          A finales de los años ochenta viví algo que me hizo reflexionar profundamente sobre la naturaleza de la vida y la muerte. La siguiente anécdota tuvo lugar en un panteón llamado Sila, ubicado en mi pueblo natal; pero para poder explicarles mejor cómo sucedió, primero les hablaré de un querido tío que tuve. Su nombre era Pedro, y al igual que su homónimo Pedro Infante, era un hombre muy querido por toda la gente que lo conocía, pues debido a su gran carisma sabia ganarse el aprecio de las personas. Durante mis años de juventud, tuve un vínculo muy especial con mi tío Pedro, a quien quise muchísimo porque fue como un padre para mí y me enseñó tantas cosas de la vida, que sería imposible tener palabras suficientes de agradecimiento. Al igual que yo, mi tío fue operador de autobuses durante muchos años, hasta que en el año de 1981 sufrió un accidente y la última tragedia lo alcanzó. Fue en la carretera federal que va hacia Veracruz, a la altura de un pueblito llamado Rinconada, cuando al venir de regreso perdió el control de su autobús y se estrelló contra la parte trasera de un tráiler cargado de maíz, que estaba haciendo alto total. Los miembros de la familia creemos que mi tío se quedó dormido al volante, después de arduas horas de trabajo y, aunque su muerte no fue instantánea y pudo ser trasladado aún con vida a un hospital en Jalapa, finalmente fue imposible salvarle la vida. Su entierro fue todo un suceso en el pueblo, y acudieron cientos de personas a despedirlo, a tal grado era querido mi tío. Yo era un hombre joven en aquel entonces, y su fallecimiento me causó un dolor demasiado terrible, pues era una de las personas a quien más quería en la vida. Su pérdida resultó irreparable y hasta el día de hoy sigo extrañándolo.

         
          Después de ser enterrado en el panteón Sila, yo me dediqué a visitar su tumba constantemente. Cuando mi tío Pedro tenia aproximadamente ocho años de fallecido, yo pasaba por mi peor periodo de alcoholismo y una noche que andaba de parranda con unos primos, íbamos dando la vuelta en coche, cuando pasamos frente al panteón y, en mi borrachera, se me ocurrió hacerle una visita más. Eran cerca de las once de la noche y mis primos no quisieron entrar conmigo, así que les dije que sólo iría rápidamente a saludar a mi tío y regresaba. Entré solo al panteón y, como lo había hecho otras veces, caminé instintivamente hacia la tumba, siguiendo el camino bien conocido y dando la vuelta en las esquinas indicadas; sin embargo, al llegar al lugar, sucedió algo sumamente extraño. La tumba no estaba. Esto me resulto bastante extraño, pero pensé que tal vez, embriagado como me encontraba, había dado alguna vuelta errónea, por lo que rehíce mis pasos hacia la entrada del panteón y busqué de nuevo la tumba. Llegué al lugar por segunda vez, y luego por tercera y cuarta, y siempre con el mismo resultado: la tumba de mi tío Pedro no estaba por ningún lado, y no la pude encontrar a pesar de que conocía el panteón perfectamente. Ante mí repetido fracaso, decidí dejar el asunto por la paz y regresar con mis primos para seguir en la farra, pero al llegar con ellos los encontré profundamente dormidos en el coche. Los desperté reclamándoles que se hubieran dormido tan rápido, a lo que ellos contestaron en contra de mis reclamos: -¡ya ni la friegas, nos dijiste que nomas ibas a saludarlo y salías, y ya son las cinco de la mañana!- Yo estaba seguro de que no había tardado más de media hora y, sin embargo, eran más de seis horas las que habían transcurrido.

          Al día siguiente, le platiqué lo que había pasado a mi abuelita, la mamá de mi tío Pedro, y ella me dijo que era muy fácil explicar lo que había sucedido. Me dijo que no encontré la tumba de mi tío porque él no lo permitió, pues ya no quería que fuera a verlo y que le siguiera llorando; ya había llegado la hora de dejarlo descansar en paz. Y fue así cuando, después de ocho años, terminé de guardarle luto a mi tío Pedro.

          La tumba de mi tío está en el panteón Sila, en el lugar de siempre, rara vez la visito, pero al final del día yo estoy tranquilo porque sé que pronto lo volveré a ver a los ojos. Entre más tiempo pase, no estoy más lejos de él, sino más cerca.


jueves, 18 de junio de 2015

Skins


Por Rafael Q. Reynoso

Esta serie británica que lleva más de un lustro al aire desde su aparición se ha posicionado como una de las mejores para la audiencia de adolescentes y jóvenes-adultos, desde su primer capítulo de la primera temporada en el 2007 hasta los tres últimos de la séptima temporada que han sacado en el presente año dejan un sello de distinción sobre la gran calidad de los contenidos que produce la cadena británica E4.

La trama de esta serie son historias entrelazadas entre un grupo de amigos adolescentes del sur Inglaterra que comparten sus problemáticas como: familias disfuncionales, desórdenes alimenticios, problemas sexuales y de personalidad, drogadicción etc. Los personajes de esta serie cambian cada dos temporadas ya que aparentemente después pasan a ser jóvenes adultos y esto da la pauta a otras historias.

Las interpretaciones de los actores son magníficas y la manufactura de la producción y realización de esta serie deja un buen sabor de boca en el televidente joven-adulto. Cabe señalar que la última temporada está un poco fuera de contexto ya que retoma a tres de los personajes de la serie pero en un plano de jóvenes adultos, sin embargo es magnífica la visualización que les da y ejemplifica magníficamente esa transición de joven a adulto.

Finalmente vale la pena disfrutar de las historias de Tony, Effy, Cassie, Sid, Maxie y demás jóvenes que no difieren mucho de la realidad y que sus problemáticas y vivencias se asemejan mucho a cualquier chico de su edad y sin ninguna duda pueden sentirse identificados.


miércoles, 17 de junio de 2015

Una cuestión personal


Kenzaburo Oé

(1964)

Por Patricia Munguía

Kenzaburo Oé
Narrada en tercera persona, la historia de ‘Bird’, un joven perdido y frustrado, nos ofrece una peculiar visión acerca de una difícil y muy delicada situación: el nacimiento de un ser humano con retraso mental y la reacción de sus padres ante tan indeseado hecho, que lejos de repetir aquel discurso moralista en el que el amor de los progenitores deriva en resignación y aceptación, el autor nos sumerge en el lado obscuro del infortunio en el cual el padre de la criatura lo rechaza y se avergüenza de su propia tragedia procurando dar fin a lo que considera una aberración de su destino. En su desesperación, Bird acude a una vieja amiga, Himiko, quien le brinda refugio y en la que el turbado joven encuentra la perfecta complicidad a sus más turbios pensamientos, pues ambos son espíritus atormentados por sus fracasos y decepciones, hechos que los persiguen y atormentan; recuerdos que forjarán los lazos de perversidad compartida. No obstante, en el camino, el protagonista alcanza un conocimiento profundo de sí mismo y cuando todas sus emociones han llegado al límite consigue obtener la madurez que no había logrado desarrollar en sus 27 años de vida y recupera el rumbo al enfrentarse a sus miedos y desilusiones.

Inspirada, quizá, en su propia experiencia, esta cruda novela, junto con Dinos cómo sobrevivir a nuestra locura (1969), también del japonés Oé, nos revelan sus más profundos sentimientos hacia la paternidad en circunstancias infelices. Ambos textos interesantes por cuanto ofrecen al lector acerca de una cuestión personal e inevitablemente controversial, escasamente abordada desde la perspectiva del rechazo hacia un hijo discapacitado y todos los sentimientos que emergen de aquella relación.