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miércoles, 18 de enero de 2017

El Retrato

Por Javier Leyva

Nikolái Gógol es uno de los más recordados novelistas y es, junto a Dostoievsky y Tolstoi, responsable de la obra literaria que constituye el imaginario visual sobre la antigua Rusia zarista; mas no por eso sus novelas son anticuadas, si no que cuentan con un dinamismo que atrapa al lector con su vívida descripción de personajes y emociones. Su novela corta El Retrato es uno de los ejemplos que se aplican perfectamente al moderno sentimiento de desesperación económica y espiritual en la que se encuentran muchas almas jóvenes en este mundo lleno de prejuicios que tienden a aplastar la voluntad y someterla a expectativas que dejan de lado la verdadera belleza y el gozo que reside en la pureza de arte.

Consta de dos partes complementarias, pero las cuales se pueden entender por separado. La primera narra la travesía de un joven artista que se encuentra en una encrucijada al saberse talentoso pero carecer de los recursos económicos necesarios para sobresalir; su suerte parece cambiar cuando en su camino se cruza un misterioso retrato, aunque sus instintos le indican que sea precavido. En la segunda parte se narra el origen del misterioso retrato y se especula con la suerte que sufren las personas que se encuentran con él.

El Retrato analiza temas universales como la pasión ardiente y creadora de la juventud, así como los peligros de anteponer la ambición por encima de la integridad. La posible influencia de misteriosas fuerzas sobrenaturales es otro tema recurrente, a través de los penetrantes ojos del retrato que parecen embrujar a quien los mira.

Mención aparte merece la terrorífica noche que pasa el artista con el retrato, entre sueños y alucinaciones que le impiden distinguir la realidad de la pesadilla, la terrible sensación de no saber si realmente has despertado o aún duermes.

“Quien ha recibido el don del talento debe tener el alma más pura que cualquiera. Muchas cosas que perdonarían a otros a él no se las perdonan”…

lunes, 16 de enero de 2017

Pedro y El Capitán

Por Javier Leyva

Mario Benedetti hace el estudio profundo de un tema que es relevante en todas las latitudes del mundo, pero que encuentra particular resonancia en las sociedades latinoamericanas tan oprimidas por regímenes totalitarios, situación que invariablemente desemboca en la guerra entre connacionales, que por las circunstancias se encuentran en bandos opuestos de conflictos armados y revoluciones. A aquellos que están inmersos en tal escenario y reconocen que su situación es producto de un destino caprichoso se les presenta la disyuntiva entre tomar una decisión basada en sus propios valores y creencias o mantenerse en el lugar que los poderes superiores le han asignado.

Pedro y El Capitán son torturado y torturador. En cuatro actos a modo de presentación teatral vemos el exponencial deterioro corporal de Pedro, quien es un rebelde de un régimen dictatorial. Nunca se observan directamente las torturas infringidas, pero son descritas con sangriento detalle para que la imaginación, acaso peor que la realidad, sienta un gran temor y empatía por la víctima que no puede más que resignarse a un destino en el que ha perdido toda potestad sobre su propio cuerpo.

Sin embargo, en el campo de la mente sigue teniendo la capacidad de gobernarse y es en esta arena donde combate con El Capitán, hombre duro y pragmático que blande la ideología de absoluta derecha y es abanderado por un régimen dictatorial debido a su enorme capacidad argumentativa, aparentemente incomparable, que lo distingue de las interminables filas de brutos que constituyen el brazo fuerte.

Es una batalla desigual, sin embargo, Benedetti desentraña todos los pormenores del alma de estos dos hombres, cambiando por momentos el peso de la balanza y demostrando que el alma humana es más grande que cualquier poder fáctico.

domingo, 15 de enero de 2017

Aura

Por Patricia Munguía

Desarrollada en el centro de la Ciudad de México, esta novela breve es considerada una de las más emblemáticas del género literario denominado Realismo Mágico, cuya característica principal es la sutil conjunción entre la fantasía y la realidad en un escenario en el que el lector difícilmente puede distinguir una de la otra.

Los elementos que componen este género literario surgen de la contraposición entre la modernidad de los avances científicos y tecnológicos y las creencias místicas populares. En algunos casos también se recurre a la manipulación del tiempo y frecuentemente evoca escenarios oníricos.

En el caso de Aura, Fuentes narra lo sucedido a un historiador llamado Felipe Montero que en busca de un empleo mejor remunerado encuentra una extraordinaria oportunidad de trabajo como transcriptor de las memorias del esposo fallecido de una excéntrica anciana de nombre Consuelo, el General Llorente, a quien la acompaña su hermosa sobrina, Aura. Para poder realizar su trabajo, Felipe debe mudarse a la casona fría y obscura ubicada en la calle de Donceles número 815, la cual se convierte en un personaje más de la historia, pues sus oscuros pasillos y lúgubres estancias impregnadas del olor a húmedas plantas esconden la verdadera naturaleza de Aura y su esquiva e imponente tía Consuelo.

Felipe, hechizado por la belleza y mirada de Aura decide escapar con ella de aquel lugar donde parece que el tiempo no fluye, sin embargo, mientras los días pasan y se adentra en las memorias del General Llorente descubre la terrible e increíble naturaleza de Aura así como la suya propia y envueltos en aquella penumbra emprenden una nueva travesía.

La narración de Fuentes es en segunda persona, característica que hace de este cuento una lectura muy atrayente debido a que logra que el lector se involucre de forma más personal y cercana en la trama; y acompañando al protagonista en cada paso, permite al espectador sumergirse en el universo de lo desconocido e improbable.

Aura es sin duda una de las obras maestras de este célebre escritor pues describe con destreza la noción de
la vida eterna a través de artilugios mágicos inexplicables que son introducidos de manera natural dentro de las acciones cotidianas de los personajes principales, quienes terminan atrapados en un mundo donde el tiempo se encuentra suspendido.

sábado, 14 de enero de 2017

La Migala

Por Javier Leyva

La Migala es una obra maestra que describe todas las aristas del horror y la desesperación humana. El
anónimo narrador es acechado por una criatura arácnida y monstruosa, que es a la vez real e imaginaria, en cuanto se le otorgan características fantásticas de omnipotencia y omnipresencia para cumplir su labor: ser la peor pesadilla hecha realidad.

Este objetivo tiene una razón de ser que se revela en el instante final, sin embargo, sólo quienes hayan vivido una situación similar podrán entender en toda su dimensión el hecho indudable de que exista algo peor que la migala.

Con un lenguaje fluido y lacónico, Juan José Arreola describe lo absolutamente necesario para entender perfectamente el trance autoimpuesto del narrador. En palabras del propio autor: “Sólo estuve satisfecho cuando pude decir en una página lo que había escrito en diez”

Breve, intensa y desesperante, La Migala es considerada una de las máximas historias de terror de la literatura hispana.













https://vimeo.com/50212915

viernes, 26 de agosto de 2016

Marciano, vete a casa


Fredric Brown – 1955
Por Javier Leyva

Esta novela cómica de ciencia ficción que fue escrita por Fredric Brown y publicada en el año de 1955 cuenta con algunas particularidades muy dignas de mencionar que la hicieron ganar buena fama en los años sesenta.

La historia es simple: Los marcianos llegan a la tierra. No tienen intenciones de conquista ni de paz. Su única intención es molestar e importunar tanto a los humanos como les sea posible. Es importante mencionar que humanos y marcianos solo pueden verse y oírse entre sí, siéndoles imposible el contacto físico.

Los marcianos, quienes pueden transportarse a cualquier lugar de la tierra instantáneamente y atravesar paredes, utilizan todo su ingenio para ser de los más inoportunos e impertinentes, volviendo locos a los humanos, en sentido figurado y literal. Pronto, ante la imposibilidad de guardar secretos, caen gobiernos, se destruyen familias y millones pierden su empleo. El mundo entero está de rodillas ante unos hombrecillos verdes con los que no existe posibilidad alguna de razonar.

Es muy destacable la cantidad de escenarios que Brown concibe y narra con esta simple premisa. Además, hace gala de una gran capacidad humorística, aunque se trata de un humor bastante amargo. Sin embargo, es inevitable sentir que la historia y la narración tienen ese aire de serie b o de episodio de La Dimensión Desconocida, por lo que a algunos les podrá parecer un poco anticuado; no obstante, es lectura muy agradable y obligada para todos los aficionados de la Ciencia Ficción.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Confabulario

Juan José Arreola (1952)
Por Javier Leyva

Confabulario es el trabajo definitivo para representar el estilo y calidad inigualable del autodidacta Juan José Arreola, quien a pesar de no haber concluido la educación primaría se forjó un nivel intelectual enorme gracias a su avidez de conocimiento y su enorme experiencia en la vida, en la cual ejerció oficios tan disímiles como el de maestro y el de vendedor ambulante. Sin duda su grandiosa producción literaria se debe a su capacidad analítica que lo coloca como uno de los máximos exponentes mexicanos, miembro de la brillante generación de los cincuenta.

Confabulario cuenta con la virtud de ser un trabajo revisado, perfeccionado. En palabras del propio autor: “Cuando logré condensar en media página un texto que medía varias cuartillas, me sentí satisfecho".

Se nota el cariño y el cuidado con el que está hecha cada historia, haciendo de este libro una composición suprema, al alcance de la mente más simple y retadora de la más culta.

No hay una línea específica a la que se encuentren sujetas las narraciones, dándoles diversidad que va desde lo humorístico hasta lo fatalista, lo realista y lo fantástico, lo simple y lo complejo. Ni siquiera el folklor mexicano es un marco rector predominante, pudiendo situar varias de estas narraciones en cualquier latitud, cultura y época. En cuanto a la longitud de estas, ninguna rebasa su bienvenida, asegurándose Arreola de que digan únicamente lo que tienen que decir.

Dentro de Confabulario, destacan a juicio subjetivo del que escribe:

La Migala
El Prodigioso Miligramo
Anuncio
Parábola del Trueque
El Silencio de Dios

martes, 23 de agosto de 2016

La Soledad de los Números Primos











Paolo Giordano – 2008
Por Javier Leyva

La juventud es una época difícil y llena de circunstancias que a menudo escapan de nuestro control. Aun cuando uno no desee verse involucrado, se está ligado a una familia, rodeado por un pueblo, sujeto por las expectativas. Siendo aún inexpertos en los menesteres de la vida, somos enviados a un campo de batalla donde cada momento tiene el potencial de cambiar el rumbo de nuestras vidas. Instantes inalcanzables que nos encaminan por una senda y que nos ligan a otras personas con un enlace más poderoso que el tiempo, la distancia o la vida misma.

Y el máximo factor incontrolable, los sentimientos, que como seres vivos nacen, florecen y mueren; para muchos surgen de circunstancias casuales de un destino caprichoso, una visión nihilista y desesperanzadora; pero para otros, se trata de un destino ineludible de labranza divina.

Alice y Mattia son dos seres bellos pero defectuosos, acaso sus defectos engrandecen sus virtudes. Están enlazados por esa aparente casualidad y ambos cargan con tragedias cuya dimensión es relativa a su propia perspectiva, pues cada uno posee el derecho de sufrir por lo que su corazón le dicte. Superficialmente distintos, pero en espíritu hermanados por una desconexión a lo que la mayoría llama normal.

La Soledad de los números primos es un libro contemporáneo con una gran sensibilidad humana, donde la
mayoría de los hechos transcurren en el interior de los personajes.

lunes, 22 de agosto de 2016

Sputnik, Mi Amor


Por Rafael Q. Reynoso

Una de las grandes obras de Haruki Murakami , la novela romántica que sin duda ha marcado una generación teniendo como distinción el estilo y el sello característico que Murakami le imprime a sus obras que más que éxito pasajero trascienden a través del tiempo.

Los tres personajes involucrados (el narrador, Myû y Sumire) muestran la esencia de la vida, inesperada, compleja, impredecible e indefinible.

Esta novela encierra la dualidad del universo; dos partes que chocan, se conjugan e incluso se repelen, divididas ambas por una frontera difusa y dinámica.

Murakami viene a decirnos que la realidad está profundamente teñida por tintes de surrealismo, un mundo que tiene unas reglas, una lógica y unas normas, pero que, sin embargo, también presenta una voluntad irracional que escapa de nuestro entendimiento.

Una chica que está enamorada de otra persona, pero que no es impedimento para que el protagonista anhele por su amor y actúe 'irracionalmente' impulsado por sus sentimientos. ¿Acaso es tan extraño que una persona luche por conseguir algo aún sabiendo que no es posible o poco probable? El ser humano también presenta la misma dualidad que el universo (quizás porque formamos parte de él): lo que sentimos, unos sentimientos cuya naturaleza es irracional, y lo que pensamos, unos pensamientos con una estructura lógica y fundamentada. A veces estas partes entran en conflicto (la mayoría de veces); dependiendo de la situación, una puede ser más oportuna que la otra.

La cita:

"Y me di cuenta de que éramos maravillosos compañeros de viaje.

Pero al final no fuimos más que dos solitarios trozos de metal en órbitas separadas que a la distancia parecían hermosas estrellas fugaces.

Cuando las órbitas de esos dos satélites nuestros lleguen a cruzar caminos podríamos estar juntos, tal vez incluso abrir nuestros corazones, pero solo durante un breve instante…y al siguiente instante estaremos en absoluta soledad hasta que nos quememos y nos volvamos, nada… "

Sputnik, mi amor, Murakami

lunes, 22 de febrero de 2016

Laberinto de Muerte

(1970)
Philip K. Dick

Por Patricia Munguía

¿Cómo sobrevivir a un trabajo rutinario y asfixiante?, Ben Tallchief no tuvo más que escribir una plegaria y enviarla por la red galáctica hacia uno de los mundos deíficos que se encuentran esparcidos en el universo para recibir su cambio a una nueva ubicación, en donde, junto a Seth Morley y otras doce desdichadas y aburridas almas, emprenderán la aventura más irreal y peligrosa de sus vidas. En una sociedad en la cual la existencia de la divinidad es una realidad y no una creencia, nuestros protagonistas se enfrentarán a extraños organismos vivos, habitantes de este desolado lugar llamado Delmak-O, y a acontecimientos que van más allá de lo místico y paranoico para finalmente regresar a su verdadero y único paradero.

De sus más de cuarenta y dos novelas, Laberinto de Muerte (A Maze of Death) se encuentra, sin duda, entre las mejores; siendo uno de los escritores más emblemáticos del género de la ciencia ficción, Philip K. Dick explora nuevamente las relaciones interpersonales en circunstancias adversas y estresantes, llevando a cada personaje al límite de sus capacidades y acentuando lo más humano de su ser, ya sea explotando su racionalidad o su instinto. Y como en todas sus historias, la imaginación desbordante de cada escenario y situaciones te mantendrán al borde de la expectación, pues además, las intrigas y la incertidumbre que aqueja a estos catorce viajeros darán inesperados giros de tuerca, otra estratagema recurrente en la mayoría de sus obras.

Un elemento interesante de esta novela es la invención de toda una cosmogonía en la que se mezclan distintas religiones para dar forma al libro de Specktowsky, el moderno discípulo, que sirve de guía espiritual para todo habitante de esta sociedad futurista en la que el contacto con Dios se vuelve un poco más palpable e involucra a la tecnología para crear una red de comunicación directa con el creador del Universo.

jueves, 18 de febrero de 2016

Bartebly, el escribiente

Herman Melville (1853)

Por Karina López Correa

A través de la ventana, en una oficina de Wall Street, un enigmático hombre de aspecto pálido, casi fantasmal, contempla el vacío mientras se rehúsa a cumplir con las labores para las que fue contratado. A pesar de que al inicio Bartleby desempeña impecablemente sus tareas de copista, un día, de pronto, sin razón alguna, prefiere no hacerlo más.

Ante semejante azoro, el abogado que lo contrató decide narrar la increíble historia de Bartleby, pero hay más huecos que historia; la información que se tiene acerca de él es una mezcla de la posibilidad y el vacío de identidad, pareciera que es un hombre sin pasado o con un pasado inenarrable, que se encuentra más allá de la razón y de la ley. No se sabe qué hace mientras no labora, de dónde viene, dónde ha vivido, quiénes son sus padres o si es que tiene familia.

Bartleby es un personaje que no está relacionado con la finalidad y el sentido, es un gozne entre lo que está y no está. Escapa de toda delimitación y así mismo se define por todo lo que no es, por lo que preferiría no hacer. Su principal característica es la negativa, cada que Bartleby “preferiría no hacerlo” o en definitiva se niega a hacer las cosas que el abogado le encomienda abre un espacio de indeterminación donde las posibilidades de resolución ante su comportamiento quedan desestabilizadas por completo.

Bartleby, el escribiente, permite una concepción distinta a la prefija por tratarse de un personaje que rompe con los estatutos de la coherencia y la lógica, que dentro de su imposibilidad para ser clasificado revela características que lo clasifican dentro de la vida, que todo el tiempo deambula entre el ser y el no ser, entre el hacer y no hacer, sin situarse definitivamente en una de las dos opciones, que no es una figura activa ni pasiva, pues se asemeja más a un punto no necesariamente medio, sólo un punto en algún lugar del extenso campo de la posibilidad.


miércoles, 17 de febrero de 2016

Después del Terremoto

En esta ocasión, Murakami nos presenta un conjunto de seis historias que se desarrollan a poca distancia del devastador acontecimiento que conmocionó a todo Japón en enero de 1995, el gran terremoto de Hanshin (Kobe); sin embargo, ninguna de ellas se centra en la tragedia, sino que describen la vida cotidiana de los ciudadanos, a veces en escenas surrealistas y otras veces impregnadas de melancolía.

Cada relato ofrece una singular anécdota en la cual poco o mucho tiene que ver el terremoto, no obstante es una constante en cada uno de ellos, ya sea como hilo conductor o simplemente como personaje secundario, y las repercusiones que este suceso genera en cada personaje son de diversa índole.

En el primer cuento nos encontramos con un hombre a quien su esposa ha abandonado después de pasar cinco días y cinco noches frente al televisor observando la estela de horrores del terremoto; confundido y apesadumbrado comienza la búsqueda de su verdadera esencia. La segunda historia se lleva a cabo entre un anciano y una joven que descubren profundas afinidades entre sí al calor de una hoguera. El siguiente relato rebosa en melancolía al mostrar a una mujer atesorando un amargo pasado. A continuación Murakami esboza una peculiar persecución donde el destino final es a la vez el comienzo de una nueva vida. El quinto relato es acerca de una rana gigante y locuaz convenciendo a un servidor público para que la auxilie a salvar a Tokio de una catástrofe. Finalmente, la sexta narración nos transporta por los recuerdos de un escritor que bajo la forma de una fábula va dando solución a su propia vida y reflexionando acerca de sus experiencias. En definitiva, toda la obra es una compilación de sentimientos y experiencias de vida aderezados con el nostálgico ambiente que impera en la pluma de este prolijo escritor japonés.

martes, 16 de febrero de 2016

El Señor de las Moscas

Lord of The Flies (1954)
William Golding

Por Javier Leyva

William Golding hace un fascinante análisis de la naturaleza humana en esta novela, en la cual un puñado de niños británicos, de entre cinco y trece años, quedan varados en una isla tropical. Al no haber ningún adulto, los niños mayores intentan establecer una organización que les permita sobrevivir y ser rescatados. Golding teje magistralmente el desarrollo y subsecuente deterioro de dicha sociedad.

La historia gira en torno a dos muchachos mayores que se disputan el liderazgo del grupo: Ralph, un líder natural y ecuánime, y Jack, quien se basa en la ley del más fuerte. Ambos cuentan con virtudes y defectos que sólo se hacen más evidentes en la medida en que aumenta su rivalidad. De entre los jóvenes habitantes de la isla, solamente Piggy parece tener un criterio sabio para el bienestar de la mayoría, sin embargo, al ser un muchacho obeso y débil, su opinión es siempre desestimada.

El Señor de las Moscas nació como una contestación a ciertas novelas juveniles de la época que tenían la tendencia de ensalzar las virtudes innatas del hombre, aún en las situaciones más adversas. Golding no creé en esta visión fantasiosa, por lo que en El Señor de las Moscas no hay lugar para ingenuos optimistas y existe una sensación de fatalidad perenne. Se aluden con realismo importantes temas sociales como la psicología de masas, la adoración reverencial a símbolos y el temor irracional a lo desconocido y, asimismo, se analiza profundamente cada decisión y razonamiento de los niños, algunos de los cuales parecen estar permanentemente atados a las reglas sociales, y otros quienes están más que dispuestos a alejarse de ellas.

Se han dado diversas interpretaciones a El Señor de las Moscas, pero lo que es indudable es que se trata de un clásico de lectura obligada para los jóvenes en formación colegial.

jueves, 3 de diciembre de 2015

El Gato Negro


Edgar Allan Poe, 1843

Poeta melancólico, gran maestro de lo macabro, influencia perpetua para todo aspirante, Poe dejó de ser un hombre para convertirse en símbolo del romanticismo. De él se han escrito mares de tinta, razón por la cual pretendemos tomar sólo una de sus obras para mejor ilustrar el dominio que tenía de su arte.

Una confesión dolorosa, notoriamente personal para alguien que vivió en carne propia la vorágine del alcoholismo. Narrada por un protagonista que es villano, monstruo confeso e irredimible, consciente de su propia naturaleza aberrante; a su vez, alma torturada cuya mente embotada por el vicio lo ha convertido en prisionero de su propia violencia. Personaje digno de una tragedia griega.

El gato negro, siempre objeto de superstición, también cuenta con un doble carácter, el de torturador y el de víctima inocente. En estricta forma, el gato es sólo un animal que al igual que cualquier otro ser desprovisto del raciocinio propio del hombre, transcurre su existencia sin verdadera consciencia del bien o del mal. Mas en la mente del hombre, el gato negro es catalizador de todo aquello que es despreciable.

El carácter sobrenatural o meramente coincidente de los extraordinarios sucesos narrados por Poe queda abierto a la apreciación del lector, en ambos casos plenamente fundamentado por la exposición misma. Esto nos brinda una interesante manera de estudiar El Gato Negro y nos invita a releerlo con diferentes ópticas, desde un punto de vista supersticioso y otro netamente pragmático.

De Poe, queda invitarlos a conocer su obra, intensa y relativamente breve, al igual que su trágica, bohemia y enigmática vida.


miércoles, 2 de diciembre de 2015

El color que cayó del espacio








H. P. Lovecraft, 1927

Novela corta de H. P. Lovecraft, El color que cayó del espacio es una estupenda historia de horror y ciencia ficción que narra las tribulaciones de la familia Gardner a raíz de la caída de un meteorito en su granja. En un principio, este objeto proveniente del espacio atrae notoriedad hacia la familia, lo cual es del agrado de su patriarca, el granjero Nahum Gardner; sin embargo, poco a poco comienzan a sucederse extrañezas y aberraciones que afectan a la vegetación y a los animales de la zona, aislando a la granja de la temerosa comunidad de Arkham. Todos estos sucesos se encuentran relacionados con la aparición de un color diferente a cualquier otro conocido, un color proveniente del espacio exterior, cuya presencia presagia funestas consecuencias.

Esta historia se aleja un poco de la conocida mitología Lovecraftiana y sólo la alude con guiños muy discretos, enfocándose principalmente en hacer crónica de la pesadilla de la familia Gardner; la vívida descripción de la degeneración que experimentan la flora y fauna que rodean a la granja de los Gardner hace sumamente interesante descubrir cómo es que este lugar terminó por convertirse en un yermo maldito.

El color que cayó del espacio es quizás la mejor novela corta de Lovecraft, pues es de gran intensidad y fácil lectura, por lo que podrá ser terminada en menos de una hora; la tensión aumenta con un ritmo constante y preciso que atrapa al lector con una combinación perfecta entre miedo y curiosidad. Imperdible para cualquier fanático de la literatura de horror.


jueves, 15 de octubre de 2015

Los Reyes Malditos

Por Rafael Q. Reynoso

“Malditos, todos malditos hasta la decimotercera generación", así sentenció Jacobo de Molay, el último gran maestre de los templarios, al monarca Felipe IV de Francia "El Hermoso"; con esa frase prácticamente dio inicio a la gran saga escrita por Maurice Duron en donde detalla claramente la decadencia de Francia y el inicio de la guerra de los 100 años.

Esta saga histórica compuesta por siete volúmenes nos cuenta detalladamente el desarrollo de este lapso de la historia de la Francia medieval, donde la intriga, el suspenso, la política y la pasión jugaron un papel crucial.

La parte magnífica de la ficción en esta novela histórica es la inclusión de un joven llamado Guccio Baglioni, el cual vive sus aventuras a la par de relacionarse con ese inmenso enjambre de emblemáticas figuras de la realeza de diferentes lugares de Europa.

Si te interesa saber cómo empezó la guerra de los 100 años, por qué desaparecieron los templarios, qué papel jugaban los banqueros lombardos en la Europa medieval, cómo fue el proceso para que la Santa sede se trasladará de Roma a Aviñón, entonces esta gran saga no te la puedes perder; por algo el afamado escritor George R.R. Martin la tuvo como punto de referencia para escribir su grandiosa obra "Canción de Hielo y Fuego", que posteriormente sería trasladada a la pantalla chica en Juego de Tronos.

En su momento, Los Reyes Malditos fue llevado a la televisión pero sin mucho éxito; sin embargo, en la actualidad nadie ha considerado hacer una serie de esta magnífica saga que tiene mucho contenido.

miércoles, 14 de octubre de 2015

El Castillo Ambulante (1986) vs El increíble Castillo Vagabundo (2004)

Por Patricia Munguía

Existen infinidad de obras literarias adaptadas a la gran pantalla, no obstante, pocas han logrado igualar la riqueza narrativa que ofrece la escritura, ese maravilloso arte donde la palabra se convierte en el cincel con el cual el escultor de historias da forma a espeluznantes, fantásticas, románticas o trágicas aventuras. Y aunque la comparación pudiera resultar un tanto desequilibrada debido a la diferencia de recursos estilísticos y narrativos con los que cada medio cuenta, en esencia, la mayoría de las veces, las películas no logran
superar el esplendor del libro o en el mejor de los casos simplemente son una fiel copia de la historia elegida; sin embargo, al hablar de El Castillo Ambulante el resultado es un deleite de imaginación e ingenio del que el director Hayao Miyazaki supo rescatar los mejores elementos de la novela de Diana Wynne Jones (Howl's moving castle) y en su interpretación no sólo conserva la esencia de la creación de la escritora londinense sino que le confiere un poco más de ternura y calidez a cada personaje por ella concebido.

Esta aventura inicia cuando una joven llamada Sophie Hatter, quien es decoradora de sombreros, es hechizada por una temible bruja que la convierte en una anciana de noventa años. Sophie no puede hablar del maleficio, por lo tanto le es imposible pedir ayuda, y aunque insatisfecha con su vida, la preocupación de permanecer como una frágil viejita la impulsan a ir en busca de otro Mago con mala reputación de nombre Howl, dueño de un castillo ambulante y del que se dice sobrevive comiendo corazones de doncellas, sin embargo, Sophie descubrirá que no todo es lo que parece y que tiene mucha más fortaleza y determinación de lo que imagina.

En la versión de Miyazaki algunos personajes se vuelven uno solo y otros desaparecen, así que encontraremos gratas sorpresas a lo largo de la lectura además de una descripción más detallada y rica acerca de la vida y personalidad de Sophie y su familia. Ambas narraciones conmueven y cautivan de inmediato además de que se complementan perfectamente pues los detalles que no se logran ver en el filme los hallas en el libro y viceversa.

martes, 13 de octubre de 2015

La Despedida

Milan Kundera
(1972)

Por Karina López Correa

En un balneario de reposo habitado por mujeres que anhelan la fertilidad y hombres que desean fortalecer sus corazones, ocho almas, ocho mentes, ocho voces convergen sin que ninguna resuene más que otra. A través de sus personajes, Kundera esboza diversas posturas ideológicas que se afirman así mismas o se contradicen; la particular manera en que cada personaje entiende el mundo tiene cabida en esta novela.

Son muchos los tópicos que se tratan en La Despedida: la infidelidad, el amor, la monogamia, los celos, el aborto, el suicidio, el asesinato, el derecho a la vida, la religión, la política, el comunismo. Un universo donde todos son víctimas y victimarios a la vez, donde nadie es mejor, ni peor.

Si tuviese que elegir una sola palabra que describiese la obra escogería: pluralidad. En un pequeño poblado checoslovaco confluyen varios mundos; cada personaje es provisto de un peculiar punto de vista, de juicios y prejuicios, de un matiz de credo y una conciencia propia, y quizá se puede pensar que así son todos los personajes de toda la literatura, sin embargo, lo interesante de esta novela radica no en la multiplicidad de voces que expresan un sentir, sino en la prodigiosa forma en que lo expresan; es difícil que el lector llegue a ser objetivo y tome partida por algún personaje. No existen protagonistas. El ser humano aparece tal cual es, una mezcla de vicios y bondad, donde a unos les tocó más de esto que de aquello, sin que ninguna combinación resulte superior, ni privilegiada. Cada personaje representa una posición ideológica independiente y contradictoria, que no se impone ante ninguna. No es una historia de buenos, ni malos, ni peores, esto hace partícipe al lector ansioso de tomar una postura. No se puede ser objetivo ante la
presencia de la otredad, en una novela polifónica, cada conciencia, cada voz, debe ser abrazada.

lunes, 12 de octubre de 2015

El Diosero

Francisco Rojas González (1952)

Por Mauricio Leyva

Colección de 12 historias cortas acerca del mundo indígena mexicano, El Diosero, escrito por el antropólogo Francisco Rojas González, es un extraño y provocativo acercamiento a la realidad indígena de mediados del siglo XX. Con narraciones breves y precisas, Rojas González nos sumerge en situaciones a veces humorísticas –La Tona- y otras tantas tristes –Las vacas de Quiviquinta- con personajes tan pintorescos que causan toda una serie de emociones.

En el libro se retrata la vida indígena en varias de sus facetas: la ignorancia en que viven, su extrema fe en santos y creencias, lo cerrado de su mundo, el amor que prodigan a los suyos, sus extrañas y arraigadas costumbres, su salvajismo a veces casi irracional, su ternura infantil, su pobreza inhumana, la exclusión que hace de ellos el mundo moderno, el abuso por parte de la sociedad hacia todos ellos, en fin, toda la peculiaridad que hace de los indígenas, sus hábitos y costumbres algo casi mágico en este país cada vez más urbanizado y peleado con su pasado.

El Diosero está hecho con un tono muy ameno que invita al lector a perderse en sus páginas, el estilo es muy liviano y aunque incluye regionalismos y barbarismos son muy fáciles de entender gracias al contexto del relato. González Rojas no sólo retrata la realidad que él mismo conoció sino que despliega unas grandes dotes narrativas.

Juventud indígena

Este tema aparece principalmente en “La Tona” y “Los novios”; en el primero, una pareja que tiene a su primogénito con muchas dificultades en el parto necesita una tona con que bautizarlo. Es impresionante ver qué tan ciegamente alguien puede seguir sus tradiciones, al grado de ponerle “Bicicleta” a su hijo.

Muchas veces los jóvenes indígenas no están preparados ni física ni mentalmente para tener hijos, son demasiado niños cuando tienen hijos propios, aunque también es de notar la dicha que reciben a su descendencia. En su juventud, con todas sus carencias, son felices.

En el segundo relato resulta muy emotiva la forma en que se formaliza un matrimonio, la ilusión que tienen los novios al encontrar a su pareja de toda la vida, y aunque sea un poco extraña su forma de conocerse, el resultado es algo conmovedor. El joven listo para sentar cabeza con su corazón revoloteándole y la joven soñando en cómo será su marido.

Ingenuidad e inteligencia indígena

Primero, en la historia de “El cenzontle y la vereda”, es difícil imaginar que existan personas tan aisladas que no conozcan algo tan común en nuestro tiempo como un avión. Su ignorancia lleva a los indígenas a creer que es un pájaro come hombres.

Asimismo, es sorprendente darse cuenta de qué tan agresivas y peligrosas pueden ser las personas cuando tienen miedo, el cual despierta la peor parte del ser, transformándose en seres irracionales como en el relato de “Nuestra Señora de Nequeteje”, el cual francamente hace perder simpatía por los indígenas debido un comportamiento en extremo agresivo y cruel.

Contrariamente, en el relato “La cabra en dos patas” el indígena no sólo muestra su lado violento sino también su lucidez, perspicacia y picardía. Juá Shotá defiende a su hija con un razonamiento bastante sagaz que deja sin palabras al güero extranjero, porque si bien los indígenas son ignorantes, no son tontos. La sabiduría milenaria que guardan, pocas veces es valorada o vista como en El Diosero pero cuando sale a la luz es tan impresionante que hace repensar “la grandeza” de los logros de la ciencia moderna.

Abandono y miseria del indio mexicano.

Es muy fácil no interesarse por nadie, más cuando se lleva una vida placentera y llena de comodidades; uno no cree que pueda haber personas que sufran tanto en el mundo. No obstante, cuando se tiene contacto con la realidad de los menos afortunados –en este caso el pueblo indígena- los ojos parecen abrirse por primera vez.

En el relato “La parábola del joven tuerto” un joven indígena es ridiculizado porque sólo puede ver con un ojo; cualquiera que se encontrara en su lugar no podría menos que odiar su propia vida y maldecir su destino. Al pensar en una desgracia de tal magnitud, es difícil saber si uno mismo tendría la entereza para soportar una vida de tanta penuria.

La miseria del indígena no reside tan sólo en su falta de posesiones, sino en la disminución a su propia alma, pues la sociedad los ha aislado y espera que poco a poco mueran y desaparezcan de un mundo que parece no comprenderlos. Sin embargo, es evidente que ningún indígena desea la compasión de nadie, sin importar lo que sufra. Esta colección de relatos despierta un interés no sólo de ayudar al prójimo, sino de conocerlo mejor y en última instancia, de comprenderlo.


miércoles, 5 de agosto de 2015

Cuentos Sobrenaturales

Por Patricia Munguía

Es una serie de relatos cortos en la cual Carlos Fuentes (1928-2012), connotado y prolijo escritor, nos ofrece un viaje hacia lo insólito e inexplicable; cada historia nos transporta a una zona desconocida donde lo increíble se funde, de forma inevitable, con la aparente inflexibilidad de la realidad en la que estamos inmersos, ahí, la cotidianeidad rasga el delgado velo de la fantasía y lo extraordinario para mostrarnos una nueva dimensión en donde la locura desafía a la razón.

La mente humana, tan frágil como poderosa, percibe el mundo circundante de acuerdo al ‘deber ser’ impuesto por la experiencia de lo palpable, de lo cotidiano y de lo usual, no obstante, de vez en cuando se producen pequeños desajustes que hacen de lo improbable algo visible y existente; ¿qué pasa entonces cuando la normalidad es interrumpida?, Fuentes da cabida a esa interrogante y teje un mundo sobrenatural en el que confluyen angustiantes o felices anomalías en la vida de los seres más ordinarios.

La edición recopila nueve cuentos, entre los que se incluye la aclamada historia de “Aura”, aquella hermosa mujer de radiantes ojos verdes residente de la antigua calle de Donceles, en el centro de la Ciudad de México, cuyas vivencias destiñen los límites entre lo real y lo fantasmagórico. Atormentados personajes recorren estas páginas, la mayoría asediados por espíritus u objetos envilecidos; otros, simplemente y por casualidad, han penetrado los vastos terrenos de lo imposible y deben lidiar con los embistes y los sinsentidos de sus habitantes. Se trata, sin duda, de un libro de agradable lectura, rebosante de imaginación e ingenio, dotado de un lenguaje rico y repleto de gran expresividad.

El realismo mágico está presente en cada uno de los ambientes en los que se confeccionan las historias de esta antología, se trata de uno de los géneros literarios más populares de Iberoamérica desarrollado allá por las décadas de los años sesenta y setenta. La ruptura de temporalidades es una de las características primordiales de estas narraciones donde, a diferencia de la ciencia ficción, un salto en el tiempo no necesita una explicación científica ni tecnología de punta para poder llevarse a cabo. Los más destacados exponentes del género son renombrados escritores como Gabriel García Márquez con la mágica narración de Cien años de soledad, Juan Rulfo con su excelente novela Pedro Páramo y Julio Cortázar con La Noche boca arriba, entre otros. Mundos misteriosos y mágicos donde lo real y su contraparte se funden en un mismo universo.

martes, 4 de agosto de 2015

La Tregua


En esta novela Mario Benedetti nos relata la vida de Martín Santomé, un hombre de mediana edad, a punto de jubilarse, que por medio de la escritura de un diario, rememora su lejano pasado al tiempo que ofrece testimonio de su rutinaria vida en el presente. Al inicio, nos dice sobre sí mismo que es un hombre viudo, arrebatado de su gran amor antes de cumplir los treinta años, debido a ello toma el rol de padre soltero y se desempeña como contador en el servicio público; ante estas características, nos da la impresión de tratarse de un aburrido oficinista del que no se intuye nada interesante, sin embargo, este aspecto es sólo una triquiñuela del autor, pues conforme se desarrolla la historia, los quehaceres, sentimientos y reflexiones del narrador nos atrapan inexorablemente y devoramos los días que pasa a lado de Laura Avellaneda, su gran revelación del goce de la vida en un tiempo y circunstancias en las que no creía posible revivir ninguna dicha. Sus hijos, dos varones y una mujer, mantienen con él una relación distante y poco afectiva, reflejo de la ausencia de la madre, acentuada sobre todo por la brecha generacional existente entre ellos; de esta forma Benedetti retrata no sólo la mentalidad y el carácter personal del protagonista sino el de toda una sociedad y su cultura setentera.

La soledad es una idea recurrente y palpable a lo largo de todo el relato; la pérdida del entusiasmo con el consecuente estancamiento en el conformismo también son constantes en la vida de este hombre ensombrecido por los avatares del destino.

La voz narrativa de la que se vale esta conmovedora obra es la de la primera persona que además de establecer un diálogo directo con el lector, nos obsequia un acercamiento aún más íntimo con el protagonista cuando utiliza como recurso literario el reporte de un diario en el cual vierte sus pasiones y vivencias, no para compartirlas más adelante, sino simplemente como actividad recreativa y de reflexión personal; con esta idea, el relato se transforma en una intromisión a la vida de un hombre que descubre la felicidad perdida varias décadas atrás en la compañía de un ser colmado del entusiasmo y la alegría ya hace tiempo desterradas de su alma.

La Tregua (1979) ofrece una perspectiva original y melancólica acerca de las relaciones interpersonales y del significado que éstas dan a nuestra vida; relata un romance exento de las cursilerías y clichés comunes en la mayoría de las historias de amor.