Dir. John Erick Dowdle (2014)
La tarjeta de presentación de esta producción norteamericana es haber sido filmada en las catacumbas de París, una terrorífica locación real.
Cuando la joven Scarlet Marlowe se encuentra con una pista arqueológica relacionada con la desaparición de su padre y la leyenda de La Piedra Filosofal, se embarca junto a su ex novio George hacia las siniestras catacumbas de París, donde les aguardan muchas sorpresas.
Filmada con la clásica técnica de cámara en mano, la idea es meternos en la piel de estos investigadores y experimentar en principio la emoción de los posibles descubrimientos y posteriormente el terror de extraviarse en un ambiente oscuro y claustrofóbico.
La mejor idea de la película y el verdadero protagonista son las catacumbas, así como la interpretación con tintes metafísicos, la cual se nutre de las creencias cristianas del cielo y el infierno.
Su defecto pueden ser los personajes, que sin llegar a ser odiosos son poco interesantes y planos, aunque el pasado de uno de ellos es genial. De cualquier manera se trata de una película emocionante que te mantendrá al filo y con un alucinante final que hace que valga la pena.
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jueves, 16 de marzo de 2017
lunes, 27 de febrero de 2017
The Conjuring 2
Dir. James Wan (2016)
Al igual que su antecesora, El Conjuro 2 parte de un tratamiento serio respecto al tema de los espíritus malignos y las casa embrujadas, lo cual se agradece bastante. Además, Vera Farmiga y Patrick Wilson de nueva cuenta entregan una excelente actuación como los esposos Warren, sacando adelante la película y dándole un aire de inteligencia. Sin embargo, El Conjuro 2 sufre por tener que superar un estandarte muy alto, ya que la primera parte fue apreciada por el público y la crítica especializada, una hazaña difícil de conseguir en este género que polariza tanto.
Lamentablemente, el mayor problema de la película es su duración de más de dos horas, ya que se podría contar la misma historia y empacar más sustos en media hora menos de los 134 minutos que dura. Una vez que la premisa se establece y los Warren se ponen en acción, lo que sigue son una serie de sucesos macabros, algunos que hacen brincar del asiento y otros (más efectivos) que hacen sentir escalofrío. Empero, estos no son suficientes para mantener el ambiente tenso durante tanto tiempo, debido a que es difícil para el espectador promedio seguir enfocado en una trama que rápidamente se adelgaza.
Si bien la idea es poner siempre en tela de juicio la veracidad de los hechos paranormales que vive la familia Hodgson, esto sólo funciona para los personajes ya que para el espectador nunca hay duda de cuál es la realidad, por lo que pronto se torna aburrido el debate.
Está claro que el universo cinematográfico de los Warren ha quedado completamente establecido, tomando en cuenta el spinoff de Anabelle y las dos secuelas más se encuentran en planes. Estas son buenas y malas noticias, ya que por un lado podremos seguir conociendo los muchos casos en que se vieron involucrados estos investigadores de lo paranormal, pero por el otro la integridad artística puede verse comprometida al ser más prioritario explotar la franquicia que hacer buenas películas.
Al igual que su antecesora, El Conjuro 2 parte de un tratamiento serio respecto al tema de los espíritus malignos y las casa embrujadas, lo cual se agradece bastante. Además, Vera Farmiga y Patrick Wilson de nueva cuenta entregan una excelente actuación como los esposos Warren, sacando adelante la película y dándole un aire de inteligencia. Sin embargo, El Conjuro 2 sufre por tener que superar un estandarte muy alto, ya que la primera parte fue apreciada por el público y la crítica especializada, una hazaña difícil de conseguir en este género que polariza tanto.
Lamentablemente, el mayor problema de la película es su duración de más de dos horas, ya que se podría contar la misma historia y empacar más sustos en media hora menos de los 134 minutos que dura. Una vez que la premisa se establece y los Warren se ponen en acción, lo que sigue son una serie de sucesos macabros, algunos que hacen brincar del asiento y otros (más efectivos) que hacen sentir escalofrío. Empero, estos no son suficientes para mantener el ambiente tenso durante tanto tiempo, debido a que es difícil para el espectador promedio seguir enfocado en una trama que rápidamente se adelgaza.Si bien la idea es poner siempre en tela de juicio la veracidad de los hechos paranormales que vive la familia Hodgson, esto sólo funciona para los personajes ya que para el espectador nunca hay duda de cuál es la realidad, por lo que pronto se torna aburrido el debate.
Está claro que el universo cinematográfico de los Warren ha quedado completamente establecido, tomando en cuenta el spinoff de Anabelle y las dos secuelas más se encuentran en planes. Estas son buenas y malas noticias, ya que por un lado podremos seguir conociendo los muchos casos en que se vieron involucrados estos investigadores de lo paranormal, pero por el otro la integridad artística puede verse comprometida al ser más prioritario explotar la franquicia que hacer buenas películas.
martes, 21 de febrero de 2017
It Follows
Dir. David Robert Mitchell (2014)
Con un prólogo que expone la gráfica muerte de una adolecente perseguida por una fuerza sobrenatural, It Follows nos prepara desde el principio para un viaje terrorífico, poco convencional y muy efectivo.
Esa escena inicial tiene una enorme importancia porque nos muestra las consecuencias de ser alcanzado por “el que sigue”. Jay (Maika Monroe) es una estudiante universitaria que después de una cita sostiene relaciones sexuales con su novio, sin embargo, para su sorpresa es atacada y maniatada a una silla por éste, quien antes de irse le pide perdón y le dice que no debe dejar que la alcancen. Así comienza la pesadilla de Jay, al descubrir que en todo momento, en algún lugar, hay alguien caminando directamente hacia ella, con una siniestra intención.
Esta premisa es el punto fuerte de la película; se trata de un ente que sigue a la persona que porta la maldición y que puede toma cualquier apariencia, por lo que no hay forma de saber quién es y puede atacar desde cualquier dirección, ya que además es invisible para otras personas. Durante la película es muy interesante descubrir más detalles e hipótesis al respecto.
Todos los personajes son jóvenes, pero afortunadamente no son estereotipos hollywodenses y las interpretaciones son buenas, por lo que recibió excelentes críticas. Para algunos tal vez no sea tan terrorífica, pero eso es porque se vale de un terror psicológico que se basa en la tensión.
Con un prólogo que expone la gráfica muerte de una adolecente perseguida por una fuerza sobrenatural, It Follows nos prepara desde el principio para un viaje terrorífico, poco convencional y muy efectivo.
Esa escena inicial tiene una enorme importancia porque nos muestra las consecuencias de ser alcanzado por “el que sigue”. Jay (Maika Monroe) es una estudiante universitaria que después de una cita sostiene relaciones sexuales con su novio, sin embargo, para su sorpresa es atacada y maniatada a una silla por éste, quien antes de irse le pide perdón y le dice que no debe dejar que la alcancen. Así comienza la pesadilla de Jay, al descubrir que en todo momento, en algún lugar, hay alguien caminando directamente hacia ella, con una siniestra intención.Esta premisa es el punto fuerte de la película; se trata de un ente que sigue a la persona que porta la maldición y que puede toma cualquier apariencia, por lo que no hay forma de saber quién es y puede atacar desde cualquier dirección, ya que además es invisible para otras personas. Durante la película es muy interesante descubrir más detalles e hipótesis al respecto.
Todos los personajes son jóvenes, pero afortunadamente no son estereotipos hollywodenses y las interpretaciones son buenas, por lo que recibió excelentes críticas. Para algunos tal vez no sea tan terrorífica, pero eso es porque se vale de un terror psicológico que se basa en la tensión.
jueves, 9 de febrero de 2017
The Poughkeepsie Tapes
Este falso documental parte del descubrimiento de cientos de horas de filmación dejadas por un violento secuestrador y asesino que operó por años en la comunidad de Poughkeepsie. Como muchos otros asesinos en serie, éste gusta de retar a la policía, burlarse de la autoridad y ufanarse de sus obras, lo cual es analizado extensamente por un médico forense experto en la materia. Las crudas y perturbadoras imágenes muestran las bizarras torturas que aplicaba a sus víctimas, incluyendo disfraces y roles de amo y esclavo. De entre sus grotescos crímenes, destaca el secuestro de la joven Cheryl Dempsey, cuyo encierro y tortura se prolongó por años con consecuencias indescriptibles.Este film es un profundo estudio de la naturaleza psicológica de un asesino que tiene gran inteligencia y una mente retorcida que considera a las personas como meros objetos destinados a su propio placer.
El estilo de filmación ayuda a aumentar la veracidad de la película, con tomas estilo amateur, fuera de enfoque y con estática. Del mismo modo, las entrevistas con especialistas y testigos tienen ese aire de programa barato de televisión noventera.
Recibió publicidad en el año 2007, sin embargo, por razones no especificadas se canceló su estreno comercial y fue enlatada hasta el año 2014, cuando recibió un muy breve estreno en televisión por cable, antes de ser nuevamente sacada del aire, por lo que hoy en día la única opción para verla es a través de internet. Para los fanáticos del cine de horror vale la pena hacer el esfuerzo para ver ésta gema oculta.
jueves, 2 de febrero de 2017
The Blair Witch Project
Dir. Daniel Myrick y Eduardo Sánchez (1999)
Más que una película, La Bruja de Blair fue un suceso, una experiencia única que no se volverá a repetir a pesar de haber popularizado el género del found footage que ha sido tan explotado en el siglo XXI.
En la trama se mezcla el folklor de la Norteamérica rural con la visión típicamente cínica de la juventud moderna. Tres estudiantes deciden filmar un documental sobre la leyenda de la Bruja del pueblo de Blair, Maryland, donde hace muchas décadas habían sucedido asesinatos y siniestras desapariciones en la zona boscosa, obra de un psicópata que aseguraba haber sido poseído por el espíritu de una bruja del siglo XVIII. Durante la investigación los jóvenes entrevistan a varias personas del pueblo y obtienen muchos detalles útiles que los llevan a buscar un viejo cementerio ubicado en el bosque, lo que probaría ser un error fatal, pues a medida que se internan en el bosque pierden la orientación y se extravían. Durante cuatro días experimentarían sucesos extraños que los llevan al temor, la paranoia y la desesperación.
Tiene enorme mérito la mitología tan interesante que se creó alrededor de la Bruja de Blair así como los personajes tan realistas, sin embargo, es el increíble plan publicitario que se construyó alrededor de la película lo que se lleva el mayor crédito para haber convertido a La Bruja de Blair en un hito cinematográfico sin precedentes y prácticamente imposible de duplicar. Se le considera como la primera película en ser promocionada de manera viral a través del internet, incluso cuando el término aún no era acuñado. Incluso se anunció a través de noticieros reales que la policía había encontrado videocasetes en el bosque meses después de la desaparición de los tres jóvenes, y que en tales cintas se encontraban horas de filmación documentando los terroríficos sucesos que vivieron antes de desaparecer misteriosamente.
El detalle clave es el siguiente: todo fue presentado como verídico, anunciando que la película se había hecho con la filmación encontrada. En los festivales de cine se advirtió al público que todo lo que verían era real y que los jóvenes estaban desaparecidos. Los creadores fueron tan lejos como para crear páginas de internet ficticias, volantes de personas desaparecidas, reportes policiacos y lo mejor de todo: ocultar a los actores durante meses.
Su éxito fue enorme y se reflejó en las taquillas al convertirse en el filme independiente más lucrativo de la historia (más de 250 millones de dólares recaudados contra menos de 500 mil dólares de presupuesto); asimismo, fue la piedra angular en la popularización del found footage, subgénero de terror que se caracteriza por estar grabado en primera persona y presentar los sucesos como reales, con algunas exitosas películas como Actividad Paranormal, REC y El Último Exorcismo y muchísimas otras más de mala calidad. Este género que crea un interés en el espectador que raya en el morbo, una idea que había sido explorada previamente por Ruggero Deodato y su Holocausto Canibal, pero que con La Bruja de Blair llegó a su cúspide.
Hoy en día la película es vista y analizada como eso, una película más, con resultados más o menos satisfactorios para los críticos; sin embargo, hay que entender que sólo una persona que vivió el momento puede entender que La Bruja de Blair es algo más. Si tienes la suerte de no haber visto esta cinta, hazlo inmediatamente y disfruta de una experiencia única.
Más que una película, La Bruja de Blair fue un suceso, una experiencia única que no se volverá a repetir a pesar de haber popularizado el género del found footage que ha sido tan explotado en el siglo XXI.
En la trama se mezcla el folklor de la Norteamérica rural con la visión típicamente cínica de la juventud moderna. Tres estudiantes deciden filmar un documental sobre la leyenda de la Bruja del pueblo de Blair, Maryland, donde hace muchas décadas habían sucedido asesinatos y siniestras desapariciones en la zona boscosa, obra de un psicópata que aseguraba haber sido poseído por el espíritu de una bruja del siglo XVIII. Durante la investigación los jóvenes entrevistan a varias personas del pueblo y obtienen muchos detalles útiles que los llevan a buscar un viejo cementerio ubicado en el bosque, lo que probaría ser un error fatal, pues a medida que se internan en el bosque pierden la orientación y se extravían. Durante cuatro días experimentarían sucesos extraños que los llevan al temor, la paranoia y la desesperación.
Tiene enorme mérito la mitología tan interesante que se creó alrededor de la Bruja de Blair así como los personajes tan realistas, sin embargo, es el increíble plan publicitario que se construyó alrededor de la película lo que se lleva el mayor crédito para haber convertido a La Bruja de Blair en un hito cinematográfico sin precedentes y prácticamente imposible de duplicar. Se le considera como la primera película en ser promocionada de manera viral a través del internet, incluso cuando el término aún no era acuñado. Incluso se anunció a través de noticieros reales que la policía había encontrado videocasetes en el bosque meses después de la desaparición de los tres jóvenes, y que en tales cintas se encontraban horas de filmación documentando los terroríficos sucesos que vivieron antes de desaparecer misteriosamente.
El detalle clave es el siguiente: todo fue presentado como verídico, anunciando que la película se había hecho con la filmación encontrada. En los festivales de cine se advirtió al público que todo lo que verían era real y que los jóvenes estaban desaparecidos. Los creadores fueron tan lejos como para crear páginas de internet ficticias, volantes de personas desaparecidas, reportes policiacos y lo mejor de todo: ocultar a los actores durante meses.
Su éxito fue enorme y se reflejó en las taquillas al convertirse en el filme independiente más lucrativo de la historia (más de 250 millones de dólares recaudados contra menos de 500 mil dólares de presupuesto); asimismo, fue la piedra angular en la popularización del found footage, subgénero de terror que se caracteriza por estar grabado en primera persona y presentar los sucesos como reales, con algunas exitosas películas como Actividad Paranormal, REC y El Último Exorcismo y muchísimas otras más de mala calidad. Este género que crea un interés en el espectador que raya en el morbo, una idea que había sido explorada previamente por Ruggero Deodato y su Holocausto Canibal, pero que con La Bruja de Blair llegó a su cúspide.
Hoy en día la película es vista y analizada como eso, una película más, con resultados más o menos satisfactorios para los críticos; sin embargo, hay que entender que sólo una persona que vivió el momento puede entender que La Bruja de Blair es algo más. Si tienes la suerte de no haber visto esta cinta, hazlo inmediatamente y disfruta de una experiencia única.
lunes, 23 de enero de 2017
The Rocky Horror Picture Show
Por Patricia Munguía
Dir. Jim Sharman (1975)
Basada en el Musical The Rocky Horror Show de Richard O’Brien Un musical de terror poco convencional, donde las sensaciones de ansiedad, pánico y sobresalto, características de este género cinematográfico, se encuentran completamente ausentes. El objetivo no es ponerle los nervios de punta al espectador, al contrario, el guión ofrece un relato cómico en donde un peculiar e inusual grupo de transexuales y travestis, originarios del Planeta Transexual, se reúnen en el Castillo de su extravagante anfitrión, el doctor Frank N Furter, interpretado por el bien conocido actor Tim Curry, para presenciar el nacimiento de su extraordinaria creación, Rocky Horror, un hombre musculoso a quien da vida el actor Peter Hinwood.
Los embrollos comienzan cuando una inocente pareja recién comprometida, Brad Majors (Barry Bostwick) y Janet Weiss (Susan Sarandon), se ve obligada a unirse a su rito debido a la avería de una de sus llantas, suceso que los exhorta a pedir ayuda en aquella tenebrosa morada, único sitio cercano al lugar del percance.
Brad y Janet son recibidos por el mayordomo Riff Raff, protagonizado por el creador de la obra musical en la que se basa esta historia, Richard O’Brien, quien los introduce a esta estrambótica tertulia de la cual emergen totalmente transformados pues poco a poco van siendo seducidos por las inquietantes personalidades de Eddie, el rebelde sin causa, Magenta, la sombría mucama, Columbia, la groupie, el encantador Rocky Horror y por supuesto, del ingenioso y pícaro científico Frank, responsable de despertar las bajas pasiones de estos ilusos novios.Un acierto sin duda para la narración es la música y la letra de las rítmicas canciones, pues logran envolvernos en la historia, y a diferencia de este estilo de películas, no resultan chocantes y en cambio son muy pegajosas.
jueves, 22 de septiembre de 2016
Spectre
Sam Mendes (2015)
La franquicia del 007 fue revigorizada en el año 2006 con Casino Royal, en lo que fue un reboot que dejaba en el pasado el estilo campy del Pierce Brosnan para mostrarnos una imagen más realista y cruda, esta vez encarnada por Daniel Craig, quien, a pesar de haber sido recibido con algo de controversia, supo demostrar que fue una buena elección para el papel.
A Casino Royal le siguieron Quantum y Skyfall, siendo esta última muy aclamada por la crítica y un éxito en taquilla, por lo que Spectre tenía la nada fácil tarea de superar a su antecesora. Sin embargo, contaba con los elementos necesarios para lograrlo, con el regreso de Sam Mendes en la silla del director, un presupuesto millonario y finalmente la introducción del gran némesis de James Bond, Ernst Stavro Blofeld, interpretado nada más y nada menos que por el ganador de dos premios Oscar, Christoph Waltz. La mesa estaba servida pero ¿Spectre cumplió con las expectativas?

Lamentablemente, la respuesta es un rotundo no.
Las razones son múltiples. Por un lado, Daniel Craig pareciera cansado del papel, en una interpretación desangelada a la que no le ayuda para nada el guion que muestra a un James Bond más antipático que nunca y a menudo francamente ofensivo. Los clásicos personajes de apoyo regresan, pero ninguno de ellos tiene algún desarrollo significativo, quizás a excepción de M. La trama es un enredo de situaciones y viajes que parecen servir únicamente para exponer la cantidad ilimitada de viáticos con que cuenta Bond, a pesar de que su agencia ha sido puesta fuera de operaciones, en un argumento de lo más trillado que incluso la serie de Misión Imposible hizo de mejor manera. Pero el pecado más mortífero de esta entrega es que el villano Blofeld es el clásico mucho ruido y pocas nueces, anunciado con bombo y platillo como el verdadero genio detrás de todo lo sucedido en las películas anteriores y quien supuestamente siempre estaba dos pasos adelante de todos. Supuestamente, porque al final del día sus planes malévolamente genéricos se ven frustrados por sus propias excentricidades y ante un James Bond sin una pizca de ingenio que durante la toda película actúa como un bruto propenso a la violencia y no como un agente secreto al servicio de Su Majestad.
Los efectos especiales son muy buenos y por lo menos el festín visual es digno de apreciarse; en ese sentido, lo que más vale la pena son los primeros diez minutos de acción en la Ciudad de México. No tienes de que preocuparte si decides ver solo esa parte y dejar lo demás.
La franquicia del 007 fue revigorizada en el año 2006 con Casino Royal, en lo que fue un reboot que dejaba en el pasado el estilo campy del Pierce Brosnan para mostrarnos una imagen más realista y cruda, esta vez encarnada por Daniel Craig, quien, a pesar de haber sido recibido con algo de controversia, supo demostrar que fue una buena elección para el papel.
A Casino Royal le siguieron Quantum y Skyfall, siendo esta última muy aclamada por la crítica y un éxito en taquilla, por lo que Spectre tenía la nada fácil tarea de superar a su antecesora. Sin embargo, contaba con los elementos necesarios para lograrlo, con el regreso de Sam Mendes en la silla del director, un presupuesto millonario y finalmente la introducción del gran némesis de James Bond, Ernst Stavro Blofeld, interpretado nada más y nada menos que por el ganador de dos premios Oscar, Christoph Waltz. La mesa estaba servida pero ¿Spectre cumplió con las expectativas?

Lamentablemente, la respuesta es un rotundo no.
Las razones son múltiples. Por un lado, Daniel Craig pareciera cansado del papel, en una interpretación desangelada a la que no le ayuda para nada el guion que muestra a un James Bond más antipático que nunca y a menudo francamente ofensivo. Los clásicos personajes de apoyo regresan, pero ninguno de ellos tiene algún desarrollo significativo, quizás a excepción de M. La trama es un enredo de situaciones y viajes que parecen servir únicamente para exponer la cantidad ilimitada de viáticos con que cuenta Bond, a pesar de que su agencia ha sido puesta fuera de operaciones, en un argumento de lo más trillado que incluso la serie de Misión Imposible hizo de mejor manera. Pero el pecado más mortífero de esta entrega es que el villano Blofeld es el clásico mucho ruido y pocas nueces, anunciado con bombo y platillo como el verdadero genio detrás de todo lo sucedido en las películas anteriores y quien supuestamente siempre estaba dos pasos adelante de todos. Supuestamente, porque al final del día sus planes malévolamente genéricos se ven frustrados por sus propias excentricidades y ante un James Bond sin una pizca de ingenio que durante la toda película actúa como un bruto propenso a la violencia y no como un agente secreto al servicio de Su Majestad.
Los efectos especiales son muy buenos y por lo menos el festín visual es digno de apreciarse; en ese sentido, lo que más vale la pena son los primeros diez minutos de acción en la Ciudad de México. No tienes de que preocuparte si decides ver solo esa parte y dejar lo demás.
lunes, 19 de septiembre de 2016
La Bruja

(The Witch)
Robert Eggers (2015)
Este thriller sobrenatural está ambientado en la Nueva Inglaterra del Siglo XVII; cuando un feligrés es desterrado de su comunidad debido a su extremismo religioso, se ve obligado a vivir con su familia en el exilio. Muy pronto desaparece el hijo más pequeño y todos culpan a su hermana Thomasin, incluyendo a su propia madre. El aislamiento y el ambiente tenebroso del bosque empiezan a poner paranoicos a todos los miembros de la familia, rondando por sus cabezas el acecho de una supuesta bruja. La película tiene un tono minimalista muy bien logrado y omite dar mayores explicaciones, avanzando lentamente e infundiendo un temor que es mayormente psicológico, ya que hay pocos sobresaltos y el factor miedo es reducido. No te dejes guiar mucho por el tráiler, ya que no es una película de terror convencional y puede aburrir a algunos, sin embargo, la sutileza y la estética son sus virtudes.
martes, 13 de septiembre de 2016
La Niña de la Mina


Jorge Eduardo Ramírez (2016)
La historia muestra a dos jóvenes ingenieros llamados Mateo y Sara que son contratados por una poderosa empresa trasnacional para investigar una serie de muertes relacionadas con una mina en Guanajuato, las cuales aparentemente tienen que ver con una aparición espectral. Durante la historia se introducen varias subtramas con las que pretenden mostrar lo que sucedió en el pasado y diversos guiños que son interesantes; sin embargo, esta prometedora premisa es desarrollada dispersamente y sin estructura, hasta llegar a un clímax apresuradísimo, poco satisfactorio y que se va en un parpadeo. Aunado a malas actuaciones de los dos protagonistas, la película termina por quedarse muy corta, a pesar de tener una propuesta narrativa con potencial. Recibe puntos extra por ser filmada en México, donde hay poco apoyo para películas que no sean dramas ultra realistas.
miércoles, 7 de septiembre de 2016
El Niño
(The Boy)William Brent Bell (2016)
Cuando una joven norteamericana llamada Greta acepta un trabajo de niñera en Inglaterra, recibe la sorpresa de que su trabajo consistirá en cuidar a un muñeco llamado Brahms al cual una pareja de ancianos tratan como si estuviera vivo, debido a que su verdadero hijo falleció a la edad de ocho años. A partir de ese momento los sustos provocados por la inmóvil figura no se hacen esperar y el misterio de la película es saber si Brahms está realmente vivo o existe alguna explicación menos sobrenatural para las tenebrosas travesuras de las cuales es víctima Greta. Más allá de eso, la película tiene poco que ofrecer con actuaciones pobres, personajes planos y sustos genéricos; una vez que el misterio es revelado ni siquiera tiene mayor relevancia el final. Incluso los 97 minutos que dura parecen demasiado tiempo para una trama que no daba para más.
lunes, 5 de septiembre de 2016
Re-Animator

Dir. Stuart Gordon (1985)
Esta película, favorita de culto entre los fans, está basada en uno de los cuentos más tempranos de H. P. Lovecraft, el cual se dice escribió para una revista juvenil sólo para ganar algunos dólares rápidos; incluso los conocedores del autor de Providence lo consideran un trabajo menor. Sin embargo, esta adaptación cinematográfica protagonizada por Jeffrey Combs es una obra maestra.
Combs interpreta de manera magistralmente maniática al Dr. Herbert West, un genio científico que ha creado una fórmula con la que está convencido de que puede revivir a los muertos, en lo que sería el más grande descubrimiento en la historia de la ciencia médica. Sin embargo, pronto se descubre que aquellos que regresan del más allá son seres violentos y desprovistos de toda humanidad, lo cual no detiene al obsesionado West en sus intentos por vencer a la muerte. En este torbellino de fatalidad y resurrección se ve envuelto el estudiante de medicina Dan Cain, así como su prometida Megan y el padre de esta, el Dr. Alan Hasley.

Después de una violenta introducción, la película avanza lentamente, estableciendo la llegada de West a la Universidad Miskatonic como una perturbación para todos debido a su actitud soberbia y desafiante; poco a poco se incrementan el drama y la tensión hasta llegar a una explosión de proporciones épicas en los últimos veinte minutos en los que el director ya no se guarda absolutamente nada y la sangre y las vísceras vuelan por doquier. Destaca en esta última parte el antagonista de West, el Dr. Carl Hill quién es un monstruo aún peor, de manera figurada y literal.
Afortunadamente la película toma muy en serio una premisa que parece sumamente inverosímil, evitando caer en el humor auto paródico, tan común en el cine de los ochenta. También cuenta con dos secuelas inferiores, que valen la pena si disfrutaste la primera.
Si conoces de horror clásico entenderás por qué Herbert West, el Re-Animator, tiene un merecido lugar entre los monstruos más legendarios del séptimo arte.
martes, 30 de agosto de 2016
Lost and Delirious

Pasión prohibida
Léa Pool (2001)
Una gran obra cinematográfica de Léa Pool basada en la historia de tres chicas en un internado de Canadá pero tomando la narrativa por la menor de ellas Mary Bratford (interpretada por Mischa Barton) como la espectadora principal de una bonita historia de amor de sus compañeras de cuarto.
Sin embargo la historia gira en torno a Paulie Oster (Pipper Perabo) y Victoria Moller (Jessica Paré), compañeras de cuarto de Mary quienes van experimentando las sensaciones de la adolescencia y el amor que viven con una intensidad impresionante y que las lleva a cometer cosas inimaginables.
Esta película filmada en Canadá en la Bishops University toca el escabroso tema de la homosexualidad femenil de una manera sutil y magistral, mostrando los prejuicios y también los motivos que tienen para tomar las decisiones con respecto a eso.
Las interpretaciones de Pipper Perabo y Jessica Paré son fantásticas y el desarrollo de la trama y la temática de la misma hace de este filme uno de los clásicos del cine de autor.
martes, 1 de marzo de 2016
What We Do in the Shadows
Filmada como un falso documental, What We Do in the Shadows muestra a un equipo de grabación que sigue a cuatro vampiros quienes comparten un hogar en la cuidad de Wellington, mostrando al espectador las tribulaciones de su vida diaria, en lo que sin duda es una de las mejores comedias del año.
Cada vampiro es clásico: el aristócrata Viago, el joven y rebelde (de 183 años) Deacon, Vladislav quien nos recuerda demasiado a cierto Emperador rumano adepto a los empalamientos, y Petyr, quien para términos prácticos es Nosferatu. Sus interacciones, sus relaciones sociales, las dificultades para ajustarse al mundo moderno, y todo tipo de sangrientos enredos son abordados en las genialmente ridículas entrevistas con los vampiros.
En este alocado viaje no se escapa una sola referencia al folklor vampírico, desde el Conde Drácula hasta Crespúsculo, y todo se condensa de manera efectiva e hilarante, sin caer jamás en el humor vulgar; de igual manera, Brujas, Hombres Lobo y Zombies cuentan con apariciones estelares. Es una verdadera lástima que esta fantástica comedia no pueda tener el tipo de escaparate ante el gran público que se merece, ya que está años luz de diferencia de las grotescas e insultantes comedias con que Hollywood atraganta el mercado. Otra cosa admirable es el tiempo de duración, que es tan sólo de 85 minutos, en que no paras de reír, algo que se agradece en una época en la que todas las películas parecen durar más de 120 minutos.
No importa qué tipo de cine te guste, si tienes la oportunidad, no dudes en verla.
Cada vampiro es clásico: el aristócrata Viago, el joven y rebelde (de 183 años) Deacon, Vladislav quien nos recuerda demasiado a cierto Emperador rumano adepto a los empalamientos, y Petyr, quien para términos prácticos es Nosferatu. Sus interacciones, sus relaciones sociales, las dificultades para ajustarse al mundo moderno, y todo tipo de sangrientos enredos son abordados en las genialmente ridículas entrevistas con los vampiros.
En este alocado viaje no se escapa una sola referencia al folklor vampírico, desde el Conde Drácula hasta Crespúsculo, y todo se condensa de manera efectiva e hilarante, sin caer jamás en el humor vulgar; de igual manera, Brujas, Hombres Lobo y Zombies cuentan con apariciones estelares. Es una verdadera lástima que esta fantástica comedia no pueda tener el tipo de escaparate ante el gran público que se merece, ya que está años luz de diferencia de las grotescas e insultantes comedias con que Hollywood atraganta el mercado. Otra cosa admirable es el tiempo de duración, que es tan sólo de 85 minutos, en que no paras de reír, algo que se agradece en una época en la que todas las películas parecen durar más de 120 minutos.
No importa qué tipo de cine te guste, si tienes la oportunidad, no dudes en verla.
jueves, 25 de febrero de 2016
Mad Max: Fury Road
Fury Road es una de las mejores películas de acción que se hayan hecho. Es en toda la extensión del término, una obra de autor; George Miller escribe y dirige esta visionaria secuela, que supera a la antigua trilogía de Mad Max y al mismo tiempo la revalora, pues muchos de los que vean Fury Road de inmediato regresarán a ella. Evidentemente, este filme se realizó teniendo como principal objetivo su propia integridad artística, sin comprometerla con cuestiones publicitarias u opiniones de productores entrometidos. Desde este punto de vista nos recuerda mucho a Dredd (2012), otra excelsa película de acción moderna, que lamentablemente no corrió con suerte en taquilla.
La estructura de Fury Road tiene una propuesta arriesgada, la cual es dejar que los hechos mismos narren la historia. Normalmente las películas tienen momentos de acción, que desarrollan la trama, y momentos de exposición, que explican el contexto de la historia (quiénes son los personajes, dónde están, cuál es su motivación, etc.); en Fury Road la acción y la exposición suceden al mismo tiempo, con un diálogo reducido al mínimo, siendo definida por muchos como “una persecución continua”; y esa es su mayor virtud, tener un ritmo imparable.
Visualmente es un deleite, digna de verse una y otra vez para apreciar cada detalle. Las actuaciones son perfectas por parte de Charlize Theron (Furiosa) y Hugh Keays-Byrne (Immortan Joe ¡y anteriormente Toecutter!); asimismo, Tom Hardy interpreta a un Max propio, muy diferente de aquel Mad Max de Mel Gibson, que también tiene un cálido lugar en nuestros corazones. Simplemente no hay nada malo que decir sobre esta película, agreguen una banda sonora genial y el universo postapocalipco más cool, y tienen en sus manos una obra maestra.
La estructura de Fury Road tiene una propuesta arriesgada, la cual es dejar que los hechos mismos narren la historia. Normalmente las películas tienen momentos de acción, que desarrollan la trama, y momentos de exposición, que explican el contexto de la historia (quiénes son los personajes, dónde están, cuál es su motivación, etc.); en Fury Road la acción y la exposición suceden al mismo tiempo, con un diálogo reducido al mínimo, siendo definida por muchos como “una persecución continua”; y esa es su mayor virtud, tener un ritmo imparable.
Visualmente es un deleite, digna de verse una y otra vez para apreciar cada detalle. Las actuaciones son perfectas por parte de Charlize Theron (Furiosa) y Hugh Keays-Byrne (Immortan Joe ¡y anteriormente Toecutter!); asimismo, Tom Hardy interpreta a un Max propio, muy diferente de aquel Mad Max de Mel Gibson, que también tiene un cálido lugar en nuestros corazones. Simplemente no hay nada malo que decir sobre esta película, agreguen una banda sonora genial y el universo postapocalipco más cool, y tienen en sus manos una obra maestra.
miércoles, 24 de febrero de 2016
Aliens


Después del éxito que tuvo "Alien" en 1979 se antojaba casi imposible realizar una secuela de calidad que pudiera al menos hacer méritos con respecto al clásico de Ridley Scott, sobre todo en una época en que la sobreexplotación de franquicias cinematográficas provocó que las segundas partes de muy mala calidad fueran el pan de cada día. Este fue un fenómeno que se dio más que nada en series de terror, como "Hellraiser" y "Halloween", que teniendo una primera parte de gran éxito y calidad daban paso al lanzamiento de interminables secuelas de cada vez más bajo presupuesto y valores cinematográficos. Sin embargo, apareció la enorme figura de James Cameron para salvar a la saga Alien de sufrir el mismo destino que las antes mencionadas, con una secuela tan poderosa e innovadora, que no solo se equiparaba a la original de Ridley Scott sino que en muchos aspectos la superaba; esta secuela tuvo por nombre "Aliens", un título que simplemente describe a la perfección la esencia de su concepto.
El éxito que representó "The Terminator" permitió que 20th Century Fox le confiara la realización de "Aliens" a James Cameron, con un presupuesto de 18 MDD. Algunas diferencias con el crew inglés y en contratación de actores no impidieron que la cinta de 137 minutos de duración fuera filmada con un guión del mismo Cameron, en el cual los elementos de ciencia ficción permanecen como argumento clave; sin embargo, en un movimiento audaz, esta secuela se aleja del horror presentado en su predecesora a favor de una trama llena de trepidante acción en su más puro estilo, gracias a la infalible presencia de los marines espaciales, quienes tardíamente comenzaban a establecerse como elemento clásico del cine de ciencia ficción, después de que en los años cincuenta Robert Heinlein hiciera lo propio en la literatura con sus obras espaciales, sobre todo "Starship Troopers".
La historia nos transporta nuevamente con Ellen Ripley, quien después de escapar de la tragedia del Nostromo ha flotado por el espacio exterior en estado de híper-sueño durante cincuenta y siete años. Tras ser encontrada por una nave de "Weyland- Yutani", corporación para la cual trabajó durante su misión en LV-426, se le informa que en el planeta en cuestión se ha establecido una colonia, pero recientemente se ha perdido el contacto con ésta. Sospechando que se pueda deber a la presencia de la criatura descrita en el informe de Ripley, la compañía le ofrece reinstalarla en su puesto si acepta acompañar a una expedición militar en calidad de asesora. Aunque en primera instancia se niega rotundamente, pronto descubre que no podrá descansar hasta estar segura de que esta monstruosa raza alienígena ha sido exterminada, por lo que finalmente decide aceptar.
Acompañada por Carter Burke, representante de "Wayland-Yutani", el androide Bishop y un escuadrón de Marines espaciales fuertemente armados, la expedición arriba al planeta para descubrir que la colonia ha sido invadida por los aliens, cuya extrema peligrosidad pronto pone en claro que no estaban preparados para una fuerza tan hostil. Tras encontrar a la única sobreviviente de la colonia, una niña llamada Newt con quien Ripley se encariña porque le recuerda a su propia hija, la expedición queda imposibilitada para retirarse debido a la explosión de su nave de descarga terrestre. Además de esto, descubren que la estación de procesamiento de la colonia ha sido dañada, amenazando con producir una explosión nuclear. Entonces, la lucha por sobrevivir a la fuerza alienígena se convierte en una carrera contra el tiempo, en la que el esfuerzo heroico de Ripley y los marines nuevamente se ve confrontado con los intereses económicos de fuerzas más grandes.
En esta ocasión es Sigourney Weaver quien se roba el espectáculo con una interpretación magistral que incluso la hizo acreedora a una nominación al Oscar, en una época en que este tipo de cintas no eran consideradas más que para categorías técnicas. Y no se quedan atrás un par de actores consentidos en la filmografía de Cameron, Lance Henriksen, mejor conocido por su papel protagónico en la serie "Millenium", y Bill Paxton, quien brinda una actuación genialmente hilarante que le ayudaría a ver despegar su carrera en años posteriores.
Además de la actuación, hay que resaltar el galardonado trabajo de efectos especiales que se llevó a cabo (uno de los aspectos en que Cameron siempre ha sido pionero, tanto en su desarrollo como en su aplicación). A mediados de los ochenta, antes de la época del CGI y cuando el uso del ordenador aún era limitado, el mérito de realizar efectos especiales tan realistas era doble, pues todos estos tenían que hacerse físicamente, y en "Aliens" sólo basta ver la creación del Alien Reina para darse una idea de la dedicación que se le dio a la obra.El éxito de esta secuela se debe en gran medida a que James Cameron se negó a realizar un copia de "Alien"; lo que era la amenaza oculta y acechante de una sola criatura, se convirtió en una confrontación frontal contra docenas de éstas, dándole un giro de 180 grados al género, para crear lo que hoy es el arquetipo de película de acción futurista. Pero más importante aún resulta ser el guión, estructurado por medio de buenos diálogos que no sólo desarrollan el carácter único de cada uno de los personajes sino que transmiten perfectamente el espíritu de la exploración y colonización espacial. Todo esto, aunado a un sentido del humor genial dio como resultado una obra que es simple y sencillamente perfecta.
domingo, 6 de diciembre de 2015
It
Con una duración de cerca de 190 minutos, se trató de una labor titánica el tratar de condensar las más de 1500 páginas que contienen algunas ediciones, por lo que se ha recurrido frecuentemente a su transmisión televisiva como miniserie.
Dirigida por Tommy Lee Wallace, la película se narra en dos planos temporales, 1990 es la época actual donde los siete protagonistas (bien entrados en sus cuarenta) son informados de ciertos sucesos que significan el regreso a Derry, su pueblo natal, de una criatura que los atormentó 30 años antes y a la que ahora deben enfrentar de nuevo. Es entonces que, a partir de flashbacks, se da a conocer el fatídico verano de 1960 en que cada uno de ellos tuvo un encuentro con la maligna presencia que los persiguió utilizando sus peores miedos y pesadillas, a la cual se referían simplemente como "eso".
Cada uno de los miembros de esta "pandilla de fracasados" tiene una personalidad bien definida por su entorno social, la cual representa un paradigma de la niñez. Bill es un chico soñador pero un tanto retraído por su problema de tartamudeo, el cual se ve agravado tras la muerte de su hermano menor. Ben es nuevo en el pueblo y su obesidad le provoca el acoso del rebelde Henry Bowers. Beverly es hija de un padre abusivo y la única chica del grupo por lo que lleva una fuerte carga emocional y sexual. Richie es el clásico niño bromista y alegre, cuya insensatez siempre lo mete en problemas. Eddie es un chico débil e hipocondriaco, sobreprotegido por su madre. Stan es metódico por su formación como Boy Scout, al grado de negar la presencia de "eso" por la imposibilidad racional de su existencia. Finalmente Mike es el último en unirse al grupo, y por ser un chico negro en una escuela pública de los años sesenta es objeto de constantes ataques racistas. Es importante tener en cuenta todo esto porque en sus demonios personales es donde reside el alma de la película y a través de ellos se canaliza el horror que representa "eso".
Los antagonistas se llevan también una gran mención por su efectividad interpretativa que se deja ver en una amenaza absolutamente real. Henry Bowers es la antítesis de todo lo que la sociedad americana espera de sus jóvenes, un chico egoísta y violento que sólo siente placer en demostrar su desprecio por todos y que representa la contraparte fáctica de "eso", como el mal palpable que camina entre nosotros.
Qué se puede decir de la actuación de Tim Curry como el payaso Pennywise, en el papel de su vida y que sin miedo a exagerar es tal vez el monstruo más espeluznante del cine de horror. Muchos de los que crecimos con esta película tuvimos en su imagen a un objeto recurrente de pesadillas y aversión por todo aquello que tuviera que ver con cloacas y alcantarillas. Es una presencia onírica cuyo poder para manipular el miedo es lo que lo alimenta, por lo que no hay mejor victima que la impresionable mente de un niño.
Este es el punto más fuerte de la película, el provocar un miedo que trasciende y se queda guardado en la memoria, es decir ¿quién no recuerda aquella escalofriante escena en las duchas de la escuela? un ejemplo de lo que se logró gracias a los recursos que debieron utilizar dadas la circunstancias en que se filmó. Al ser hecha para televisión se tuvieron que limitar las escenas violentas además del subtexto sexual que impera en la novela, dando lugar a ciertos trucos estilísticos para apelar al terror emocional (la apariencia del payaso) pero sin dejar de ser en muchos casos explícita.
El gran problema que tiene es una segunda parte más floja y que avanza muy lentamente. No es que sea mala, pero palidece junto a la primera parte que al ser tan estupendamente actuada y ambientada causa un desajuste en la calidad general de la película. Fácilmente se podría recortar a la mitad la última hora y media sin perder ningún elemento clave de la trama. Aun con esto, no deja de tener sus momentos de antología, siempre gracias a la presencia de "eso".
En términos generales, se trata de una película sumamente entretenida, que puede ya no ser tan terrorífica para los estándares actuales pero que sin duda se ha convertido en todo un clásico incontestable del cine de horror.
sábado, 5 de diciembre de 2015
The Babadook
Dir. Jennifer Kent, 2014
Por Javier Leyva
Cine de terror con contenido, eso es The Babadook, producción australiana que se aleja de la fórmula hollywoodense al tomar con seriedad absoluta el género del terror que tantas veces ha sido catalogado como una chapucería juvenil. De hecho, es una película ultra-seria, digna del currículum de cualquier auteur de cine de arte, lo cual se explica perfectamente desde que la directora (y escritora) Jennifer Kent rogó al afamado Lars Von Trier que le permitiera asistir a una de sus filmaciones para aprender a hacer cine.
Una madre viuda y su hijo de seis años son los protagonistas de una historia íntima pero turbulenta, donde el pequeño Sam se ha vuelto un problema para su madre debido a su comportamiento errático y agresivo, motivado por la supuesta presencia de un monstruo que observó en un perturbador libro infantil llamado “The Babadook”. Amelia, entendiblemente escéptica en un principio, comienza a dudar sobre la existencia de tal criatura, a raíz de sucesos macabros alrededor del libro y su hijo, y aunque trata de darles una explicación racional a estos hechos, es claro que algo peligroso se cierne sobre ellos.
La trama del ente sobrenatural es sólo el lienzo utilizado para explorar temas más profundos, como la pérdida de la pareja y la soledad que conlleva, así como para hacer duras preguntas existenciales, como el si una mujer está obligada a disfrutar la maternidad. Si le sumamos que las escenas de terror son en verdad espeluznantes y tanto la filmación como las actuaciones son excelentes, estamos ante una obra maestra del séptimo arte.
viernes, 4 de diciembre de 2015
Veneno para las Hadas
Por Javier Leyva
La ultima cinta dirigida por Carlos Enrique Taboada, ilustre por dedicarse mayormente a escribir y dirigir guiones de terror y suspenso, algo digno de reconocimiento si tomamos en cuenta que son géneros muy poco explotados en el cine mexicano debido a la poca aceptación entre el público.
Veneno para las hadas es protagonizada por dos niñas de primaria, Flavia y Verónica, ésta ultima quien afirma ser una bruja maligna, corroborándolo con sucesos que atribuye a sus poderes mágicos; Flavia, naturalmente asustada, comienza a ser víctima de los abusos de Verónica.
Ambientada en la Ciudad de México, tiene un toque de autenticidad que aumenta las de por sí macabras que son las conversaciones que sostienen las niñas, cuya óptica impera en la cinematografía, pues nunca se muestra el rostro de los adultos. De esta manera, lo que empieza como un juego de niños comienza a aumentar vertiginosamente hasta alcanzar un clímax de antología que no se reserva nada.A menudo, los adultos tienen la idea errónea de que los infantes no tienen criterio ni voluntad, sin embargo, son personas iguales a nosotros, con ideales propios, con inteligencia y perspicacia y, sobretodo, con capacidad para actos de nobleza y de malicia. Esta película nos muestra el mundo de los niños, ese mundo que muchos ya olvidaron y que no es tan inocente como pensaban.
Si quieres ver una buena cinta de terror de manufactura nacional, no dudes en acercarte a esta excepcional película que es ya un clásico del cine mexicano.
miércoles, 21 de octubre de 2015
Alien
puede oír tu gritos..."
Ridley Scott (1979)
Por Javier Leyva
La trama nos lleva a la nave "Nostromo" que se encuentra recorriendo el espacio exterior en su camino de vuelta a la tierra tras completar un viaje con propósitos comerciales patrocinado por "la corporación". Pronto, la nave y su tripulación de siete pasajeros reciben una transmisión de origen desconocido proveniente de un planeta cercano, por lo que según las órdenes contenidas en la computadora de navegación "Madre" proceden a investigar su fuente aterrizando en el planeta. Tras entrar en contacto con una nave extraterrestre y sufrir un ataque inesperado regresan a la "Nostromo" para emprender su curso nuevamente, sin saber que dentro de la colosal nave ya se oculta un misterioso octavo pasajero.
Según avanza la trama se desvelan de forma sutil los propósitos y motivaciones de varios de los tripulantes, así como de "la corporación" y la misma computadora "Madre", los cuales juegan un papel importante en los sucesos acontecidos en la "Nostromo", que están lejos de ser circunstanciales. Todo esto sucede bajo la presencia permanente de una criatura que acecha entre las sombras y simboliza el terror indescriptible que impera en el ambiente etéreo del espacio exterior.
La película avanza con un timing impecable, con una primera parte que transcurre lentamente pero manteniendo el interés del espectador por medio de diálogos construidos de manera que establezcan el contexto de la misión espacial, así como la personalidad de cada uno de los tripulantes de la nave creados con un buen tacto para mostrarlos verosímiles, pues la presencia de cada uno es justificada y realista. Tras establecer contacto con la criatura extraterrestre, la película se mueve a una velocidad vertiginosa adentrándose de lleno en el género del horror, donde cada uno de los personajes es cazado de forma despiadada y escalofriante. Uno de los aspectos más interesantes es que ninguno de los personajes se establece de manera absoluta como el protagonista (resaltando la importancia superior del octavo pasajero), hasta los últimos 15 minutos en que nos damos cuenta de que Ripley, interpretada por Sigourney Weaver, es la única con la capacidad mental suficiente para enfrentar a la criatura.
Cabe destacar que esta es una de las primeras películas en las que tanto la nave "Nostromo" como sus tripulantes se nos presentan con una apariencia sucia y desgastada, contrario a los modelos clásicos de la ciencia ficción futurista donde todo parece ser nuevo y pulido, lo cual, además de brindar un mayor realismo, nos muestra que aunque la tecnología avanza, los hombres pueden permanecer de la misma manera.
Mención especial merece la criatura que aterroriza a los personajes, el "Alien", el cual ha entrado en el imaginario colectivo como una de las bestias más perturbadoras del cine de horror, convirtiéndose en la imagen por excelencia del ser extraterrestre. Una de las decisiones más acertadas de Scott fue mantener a la criatura fuera de cuadro en la mayor parte de las escenas y nunca dejarle aparecer de cuerpo completo, logrando con esto mostrar una faceta más amenazadora, una presencia permanente pero incierta, parecida al trabajo que hiciera Steven Spielberg en "Tiburón".
En resumidas cuentas, estamos ante una obra extraordinaria dentro del séptimo arte, ejecutada perfectamente sin fallar en ninguna de sus propuestas, y que corre con suerte incluso en su traducción al castellano, con la adición de "El Octavo Pasajero" al título original, una de las más acertadas y originales que se han hecho hasta la fecha. Sin ser una película pretenciosa se levanta por méritos propios dentro del ramo más duro de la Ciencia Ficción para mostrarnos que se puede tener un alto nivel de acción y suspenso así como un contenido psicológico profundo. Por esto y más, recomiendo ampliamente ver esta obra maestra y observar a detalle su gran calidad.
martes, 20 de octubre de 2015
Area 51
Dir. Oren Peli (2015)
El director Oren Peli ya tiene buenas credenciales dentro del cine de horror gracias al éxito de la saga Paranormal Activity, por lo que teníamos suficientes razones para esperar con buena expectativa esta nueva entrega que tiene como temática los encuentros con seres extraterrestres. Lamentablemente dichas expectativas no se cumplen con este filme, que termina sintiéndose como una oportunidad desperdiciada.
Filmada con el (ya muy explotado) concepto de “cámara en mano”, la trama nos muestra a tres amigos que deciden infiltrarse en la base militar secreta conocida como Área 51, popular por supuestamente resguardar los restos de una nave extraterrestre, esto después de que uno de ellos fuera brevemente abducido durante una fiesta.
La película sufre por un preámbulo excesivamente largo, personajes acartonados con motivaciones poco claras y por un planteamiento inverosímil (para ser una película de aliens). Pero el pecado más imperdonable es que siendo una película de horror realmente no da miedo, y solo los últimos diez o quince minutos son medianamente interesantes.
El director Oren Peli ya tiene buenas credenciales dentro del cine de horror gracias al éxito de la saga Paranormal Activity, por lo que teníamos suficientes razones para esperar con buena expectativa esta nueva entrega que tiene como temática los encuentros con seres extraterrestres. Lamentablemente dichas expectativas no se cumplen con este filme, que termina sintiéndose como una oportunidad desperdiciada.
Filmada con el (ya muy explotado) concepto de “cámara en mano”, la trama nos muestra a tres amigos que deciden infiltrarse en la base militar secreta conocida como Área 51, popular por supuestamente resguardar los restos de una nave extraterrestre, esto después de que uno de ellos fuera brevemente abducido durante una fiesta.
La película sufre por un preámbulo excesivamente largo, personajes acartonados con motivaciones poco claras y por un planteamiento inverosímil (para ser una película de aliens). Pero el pecado más imperdonable es que siendo una película de horror realmente no da miedo, y solo los últimos diez o quince minutos son medianamente interesantes.
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