lunes, 17 de agosto de 2015

El Chacal






Por JALEZA 

En cierta ocasión, platicando con un compañero operador, este me contó que en el poblado de Chimalpa, como a unos diez kilómetros de la ciudad de Apan, si pasabas solo después de las doce de la noche se te podía aparecer El Chacal. Eso fue en el mes de noviembre de 1987, lo recuerdo bien porque acababa de pasar el día de muertos. Y precisamente, yo me encontraba trabajando en una línea de autobuses con una ruta que iba por el rumbo de Apan, Hidalgo. Asi las cosas, un buen dia me tocó sacar el último viaje, que era a las 11:30 de la noche, y tenía muy presente la historia que me había contado mi colega. En esa empresa los operadores trabajábamos solos, pues no teníamos cobradores a bordo, y por eso siempre procuraba saber cuántos pasajeros llevaba. La ruta salía de la Cuidad de Mexico, pasaba por San Juan Teotihuacan, luego Otumba, Ciudad Sahagun, Emiliano Zapata, Chimalpa y, finalmente, Apan. Trataré de relatarles lo que viví en ese viaje, aunque las palabras no siempre bastan para describir una experiencia como esa.

Habiendo pasado Ciudad Sahagun prendí la luces interiores del autobús y comprobé que solo quedaban tres pasajeros, los cuales estaba seguro bajaban en el poblado de Emiliano Zapata. Y efectivamente así fue. Era aproximadamente la 1:30 de la mañana y como ustedes comprenderán, de inmediato me vino a la mente la historia de El Chacal. Proseguí mi camino hacia Chimalpa en soledad. El poblado es pequeño y lo atraviesa uno en línea recta, pues la carretera pasa por el centro. Era de madrugada y sugestionado como me encontraba, imprimí la mayor velocidad posible para pasar rápido el poblado; sin embargo, al llegar al centro de la localidad, el autobús fue perdiendo velocidad por si solo hasta quedar completamente inmóvil.

Solo pueden imaginarse la escena. Yo solo en el autobús, la noche completamente oscura, el silencio total. Me sentía asustado y trataba de arrancar el autobús, cuando de pronto, al levantar la vista hacia la carretera, lo vi venir de frente hacia mí. Era una figura de apariencia bestial y canina, caminaba erguido, mirándome fijamente con sus ojos rojos como la sangre y su hocico abierto, mostrando horribles colmillos. Esa imagen aun me produce escalofríos.

Yo no podía hacer ningún movimiento, estaba petrificado. La criatura llegó al autobús y empezó a recorrerlo por el costado izquierdo. Dio la vuelta por la parte posterior, y regresó por el lado derecho. Al llegar a la puerta, volteó a verme por un instante y, acto seguido, continuo su camino hasta perderse entre las casas. Pasaron unos segundo y el camión arrancó, la luces se encendieron y pude proseguir mi camino.

Manejaba por inercia, mi mente embotada por el espanto. Y justo cuando me encontraba por llegar a la ciudad de Apan ¡repentinamente escuche a mi lado una voz grave! -Bajan allí en la gasolinera de la entrada- ¡Pegué un brinco que casi me hizo rebotar en el techo del autobús! Era un pasajero que se había quedado dormido y me pegó el susto de mi vida, pues yo estaba seguro de que iba completamente solo. Después de bajar a este ingrato en la gasolinera, recordé las palabras de mi compañero, “El Chacal te agarra si vas solo”. Resultó que no iba solo, y tal vez fue por eso que me dejó pasar sin hacerme daño.

No sé si lo que vi fue real o lo imagine por la sugestión y el cansancio propio del trabajo. Pero una cosa si es real, El Chacal no me espantó tanto como ese condenado pasajero.


jueves, 13 de agosto de 2015

Remake malo vs Remake regular

Por Mauricio Leyva

La Profecía (The Omen, EUA, 2006) bajo la dirección de John Moore (Flight of the Phoenix, EUA, 2005) es el remake de la hecha por Richard Donner en 1976. En esta nueva versión el político Robert Thorn y su esposa Catherine pierden a su primogénito y en un extraño giro del destino Robert tiene ante sí la posibilidad de adoptar a otro recién nacido para ocultar la muerte del niño a su esposa y tener una vida felices juntos. Pero nadie esperaba que el huerfanito sería nada más y nada menos que el hijo del diablo, el nuevo anticristo venido a destruir el mundo y que necesitaba del dinero e influencias de Robert para lograr su cometido. En su temprana infancia se encargará de asegurar su futuro y quitar del paso a toda persona que le estorbe, incluyendo padres adoptivos, fotógrafos chismosos, sacerdotes bizarros y alguna nana molesta.

¿Dije nueva versión? ¡Pero si es exactamente igual a su predecesora!, dirían algunos. Y tendrían razón. Moore se encarga de copiar palmo a palmo la cinta de terror que junto con películas como El bebé de Rosemary o El exorcista ayudaría a replantear el género de terror. Ni siquiera se tomaron la molestia de reinventar una o dos escenas o darle un giro nuevo a la trama, las muertes de los personajes son recreadas cuadro a cuadro, los diálogos no aportan nada nuevo, en fin no hay ninguna sorpresa para los fans del film original, desaprovechando así una gran oportunidad, ya que pudieron retomar las escenas más memorables y construir su historia a partir de ahí, no obstante Moore prefiere hacer un homenaje-calca que arriesgarse un poco a ser creativo.

Pareciera que los productores tienen demasiado respeto a la cinta original o más bien miedo a que el público odie los cambios. ¿Cuál es el valor de esta cinta entonces? Es simplemente aprovechar la coyuntura para hacer dinero y aprovechar una fecha tan comercial como fue el 06-06-06. Si en unos años regresa algo semejante a la guerra fría no duden en que tendremos de nuevo refritos de películas como El día que paralizaron la tierra o La invasión de los usurpadores de cuerpos (otras tres versiones).

En cambio El Poseidón (The Poseidon, EUA, 2006) es otro remake que por lo menos busca darle un sentido nuevo a la trama. Con Wolfang Petersen al mando, un director mucho más experimentado y capaz, la película se salva de ser un homenaje tardío a La aventura del Poseidón de Ronald Neame, filme del género de catástrofes. Gracias a que Petersen ya había abordado el tema en dos películas previas –Das Boat y La tormenta perfecta- sabe cómo generar situaciones caóticas en espacios cerrados y desplegar una serie de aventuras trepidantes llenas de agua salina. Retoma la idea de un accidente marítimo en la que un puñado de sobrevivientes variopintos deben unir fuerzas para poder llegar a la cima-fondo de un crucero para no morir ahogados.

Siendo sinceros no se puede juzgar a esta película con un estándar muy alto, porque al igual que la original no tiene una gran fuerza dramática ni buenos cimientos en lo que se refiere a narrativa. Y aunque no tiene éxito en este sentido sí lo tiene en su verdadero cometido: ser una distracción y un escape de la realidad por poco más de hora y media. El guión no es de lo mejor, los actores pecan de acartonados –Kurt Russell parece una mala caricatura de si mismo-, pero el espectáculo pirotécnico es suficiente para mantener la tensión y con ello el interés en la simple premisa.

Por eso es que no debe perderse de vista para qué son hechas este tipo de películas. Son un mero negocio que busca generar ganancias, productos mecánicos e industrializados que interpelan los sentimientos más primarios del espectador apagando su intelecto por un rato. Se busca simplemente entretenimiento hueco y sin sentido.

En su tiempo, las películas originales de las que parten estos y otros remakes se arriesgaron a probar cosas nuevas, con directores primerizos, actores desconocidos y bajos presupuestos, conjuntando
lo anterior en un éxito que si bien no fue inmediato, el tiempo les otorgó su lugar como clásicos del género. En cambio, en las nuevas producciones se cree que con sólo tener grandes presupuestos, guiones calados por la audiencia y grandes luminarias tendrán triunfos taquilleros instantáneos, por eso la caída es más estrepitosa cuando no recuperan ni lo que invirtieron en el proyecto.

Pero mientras el público siga prefiriendo rumiar una y otra vez las mismas historias y se diga alegremente que los remakes sirven para acercar a las nuevas generaciones a “grandes clásicos” el cine comercial permanecerá en su estancamiento por largo tiempo. El pronóstico no es bueno y parece que la invasión de los clones es inminente.


miércoles, 12 de agosto de 2015

Vertov y el Cine-Ojo


Por Patricia Munguía 


Denis Arkad’evic Kaufman (1896-1954), mejor conocido por su seudónimo ‘Dziga Vertov’, es uno de los pilares del género documental y referencia obligada para los estudiosos de este género. Su aportación comienza a forjarse en el año de 1916, en su “laboratorio del oído”, experimento que consta de armar montajes de fonogramas y palabras que él mismo denominó “música de ruidos”, con ello, Vertov inicia la exploración sobre las posibilidades del montaje, elemento indispensable de su obra. En 1918 se incorpora a la redacción y edición de los primeros noticiarios soviéticos llamados kino nediela y es ahí donde comienza a percatarse del uso que puede darse a los recursos cinematográficos.

La cámara cinematográfica era para Dziga Vertov el personaje principal de toda su teoría, pues la consideraba como un ojo fílmico capaz de captar lo que para el ojo humano era imposible, aunque también las cámaras de aquella época tenían sus inconvenientes con respecto a esta idea debido a sus enormes dimensiones. No obstante, la cámara mostraba el mundo de forma singular y eso lo fascinaba, hecho que impulsó el desarrollo de su teoría, en 1922, sobre el kino-glaz (Cine-ojo), en donde, junto con su hermano Mijail Kaufman y otros cineastas o kinoks, postula un rechazo absoluto por las estructuras ficcionales utilizadas en el cine tradicional, es decir, la escenografía, la iluminación artificial y el uso de actores, para dar paso a una nueva expresión cinematográfica en donde la cotidianeidad sería la protagonista en la pantalla.

El Cine-ojo debía “usar la cámara como un ojo fílmico más perfecto que el ojo humano para explorar el caos de los fenómenos visuales que llenan el universo”, con ello Vertov y su equipo captaban “la vida de improviso” y se planteaban los principios del cine documental. Mas no se limitaba a recoger las imágenes tomadas de la realidad, sino que debía colocar cada una de las partes en un rompecabezas que mostrara lo que para ellos significaba una verdad completa y no una sesgada, para ello se requería de un largo proceso de montaje, el cual no pretendía ser lineal ni cronológico, sino que se establecían relaciones entre las diversas situaciones filmadas, así, las imágenes yuxtapuestas eran el hilo conductor de sus narraciones y era la composición total de sus partes las que daban vida a la obra y no sólo unos cuantos elementos.

Sus obras más representativas son Celovek’s Kinoapparatom (El Hombre de la Cámara, 1929), en la que la ciudad y la lente cinematográfica son protagonistas de esta sinfonía fílmica; Entuziazm (Entusiasmo, 1930) que es su primer cinta sonora; Tri pesni o Lenin (Tres cantos sobre Lenin, 1934) y su serie de 23 noticiarios Kino-pravda (Cine verdad, 1922-1925).

La aportación más importante de este cineasta soviético fue la experimentación a la que sometió la estructura convencional del lenguaje cinematográfico pues de esta forma logró dotarlo por completo de una nueva intención y nuevos enfoques, obteniendo resultados innovadores no sólo en la manufactura del material visual sino en la percepción del espectador. Dziga Vertov fue incomprendido en diversas ocasiones, sin embargo, su obra trató de responder a las necesidades de su época y su aportación es fundamental para comprender el cine soviético y conocer las bases del género documental.


martes, 11 de agosto de 2015

Borgia


Por Rafael Q. Reynoso

La historia de los Borgia, la enigmática familia hispano-italiana, es retratada por el guionista Tom Fontana con una calidad similar a la de los artistas del renacimiento. Teniendo como mecenas a la cadena Canal Plus de Francia, a Netflix para su difusión y usando como pilares principales de la serie a la “santísima trinidad” (Rodrigo, César y Lucrecia) de esa familia tan controvertida, logró crear a lo largo de sus tres temporadas una obra tan exitosa como las de Da Vinci o Miguel Ángel.

Desarrollada en el siglo XV, esta serie retrata la vida, obra y milagros de la familia que fue la pionera en unificar Italia y unir el estado y la iglesia. Teniendo un sólido fundamento histórico, un fantástico desarrollo de la ficción y una magnífica interpretación de los actores protagonistas, Mark Rayder (Cesare Borgia), Jonh Doman (Papa Alejandro VI), Isolda Dychauk (Lucrezia Borgia) y, como antagonista, Dejan Čukić (Cardenal Guiliano Della Rovere).

Tomando como lienzo las locaciones de Praga y algunas de Italia, el equipo de arte y producción logró plasmar un ambiente similar al de la Italia renacentista en la que se desarrolla la trama, además, un punto a destacar es que a pesar de ser una serie histórica la audiencia está en perfecta sintonía con la trama, el contexto y los personajes como si se tratara de una serie actual como “Los Soprano”.

Realmente vale la pena disfrutar de esta serie que mezcla la historia, la intriga, el drama, la política, el erotismo, el sexo y el poder, aderezada con personajes de la época como Maquiavelo, Da Vinci o Copérnico, transmitiendo al espectador las sensaciones plasmadas en la pantalla. Si eres de los espectadores que gustan de tramas intrincadas o films como “El Padrino”, sin lugar a dudas quedarás enamorado de esta superproducción.



La mejor interpretación del clan Borgia es, sin duda, la de Fontana, en comparación con la serie del 2011, The Borgias, ya que ésta no concluyó la trama y además las interpretaciones y el contexto histórico quedaron mucho a deber.

lunes, 10 de agosto de 2015

Her

(2013) Dir. Spike Jonze

En esta ocasión Jonze crea una historia de ciencia ficción conmovedora y llena de melancolía que explora las emociones humanas a través de la interacción entre una máquina súper inteligente y un hombre solitario y lastimado por el duro golpe del desamor que nos hará reflexionar acerca de nuestra existencia y la complejidad de las relaciones humanas.

Theodore Twombly, interpretado por Joaquin Phoenix, se encuentra estancado en un deprimente divorcio y su vida gira en torno a su trabajo como escritor de cartas profesional, el cual, paradójicamente, le permite expresar aquellos sentimientos y emociones que es incapaz de proyectar en su propia vida; para organizarse mejor, decide adquirir un novedoso sistema operativo que le asistirá a través del teléfono celular y la computadora, al configurarlo, surge Samantha, a quien Scarlettt Johansson presta su sensual voz; pero no se trata de cualquier software pues al instante comienza a aprender todo sobre este nuevo mundo y también sobre los seres humanos, por lo cual ambos comienzan a interactuar de forma cada vez más personal y profunda hasta que ella se convierte en algo más que un programa computacional.


Spike Jonze
Aunque en la trama intervienen más personajes, casi toda se basa únicamente en las pláticas entre Theodore y Samantha aderezadas por la excelente música de Arcade Fire y el tema principal de The moon song a cargo de Karen O, quien anteriormente trabajó con el director en Donde viven los monstruos.

Amor, sensualidad y ficción fueron los elementos elegidos por Spike Jonze para contar este afortunado encuentro entre la mente humana y la inteligencia artificial.


domingo, 9 de agosto de 2015

Divergente









La adaptación cinematográfica de esta novela escrita por Veronica Roth estuvo a cargo del director Neil Burger y como suele pasar con muchas otras historias que prometen más de lo que en realidad ofrecen, esta cinta decepciona no sólo por la carencia de sentido que dan a la trama misma sino por la pobreza de recursos estilísticos con que la ejecutan.

El inicio recuerda a un maravilloso cuento de Isaac Asimov llamado Profesión donde los ciudadanos son evaluados por máquinas que determinan la labor a la que serán asignados como miembros activos de la sociedad, no obstante, la genialidad y talento de este autor no son parte del resto de la historia que nos ocupa.

La película se desarrolla en una época futura donde después de una terrible guerra que ha destruido la mayor parte del mundo y a su población, se erige un nuevo sistema de gobierno donde se divide a los ciudadanos en seis esferas, cinco de ellas con influencia y actividades específicas y otra a la cual son enviados los marginados. Cada división se basa en una virtud que en conjunto con las demás confieren de fuerza a esta nueva sociedad recluida detrás de una gran muralla de concreto; verdad para alcanzar la justicia, sabiduría para impulsar el conocimiento, altruismo para recordar nuestra humanidad, cordialidad para reforzar los lazos de convivencia y valor para enfrentar los desafíos, son las cinco facciones de este mundo distópico. Sin embargo, la lucha por el poder altera la tranquilidad y buen funcionamiento del sistema para dar paso a una nueva generación de gobernantes igualmente corruptos e insensatos cuyo principal objetivo es detentar el poder absoluto en las decisiones de la comunidad. Su único obstáculo son algunos miembros de la sociedad nombrados “divergentes” quienes gozan de una supuesta pluralidad de pensamiento que les impide ser clasificados dentro de una sola categoría. Por supuesto, la protagonista Beatrice ‘Tris’ Prior (Shailene Woodley) y su enamorado Tobias ‘Four’ Eaton (Theo James), resisten a los embates a que los orilla la clase dominante para establecer su lugar en la sociedad.

Uno de los elementos más absurdos en la trama es el transporte público de la metrópoli: un tren que no sabemos hacia dónde se dirige, nunca hace paradas y debe abordarse en movimiento, por lo cual veremos a los protagonistas corriendo tras éste durante toda la película. 

La narración no ofrece novedades en cuanto a lo que hemos visto en este tipo de películas; ni siquiera se destaca en el uso de efectos especiales. Lo que pareciera ser un cuento de ciencia ficción se transforma en un aburrido flirteo. Siguiendo la línea de la mayoría de las películas hollywoodenses la trama se centra en el romance entre los personajes principales sin ofrecer al espectador elementos más interesantes. Y si acaso sirve como introducción al libro pues tampoco éste parece apetecible.

sábado, 8 de agosto de 2015

Videodrome

David Cronenberg (1983)

Por Javier Leyva

David Cronenberg es un legendario director canadiense, creador de una obra fílmica de corte abstracto y estilo artístico muy personal; en los últimos años le ha dado un giro a su cine clásico, pero su gran obra de los ochenta y noventa contiene algunas de las mejores películas de horror y ciencia ficción; aunque muchas han sido consideradas de las más extrañas jamás hechas, se han vuelto clásicos gracias a su indiscutible calidad, que le ha ganado el favor de la crítica y muchísimos fanáticos, que en mayor o menor medida le reconocen y rinden culto. De entre estas películas, "Videodrome" es una de las más personales y mejor logradas, aunque quizá no tan conocida por el gran público pues su contenido es fuerte y muy cerebral en cuanto a los conceptos argumentativos que maneja.

Además de la dirección, Cronenberg se encargó de escribir el guion de la película, inspirado en algunas de sus experiencias personales con los medios masivos de comunicación, sobretodo la televisión como camino para acceder a una realidad alterna. El estreno de la película fue acompañado por una adaptación literaria del mismo nombre, escrita por Dennis Etchison.

El inmortal James Woods es Max Renn, presidente y dueño del canal de cable "CIVIC-TV", especializado en programación para adultos, sobretodo pornografía softcore. Renn conoce en un talk show al filosofo Brian O'Blivion (quien solo puede ser visto en videos pregrabados y reproducidos en una televisión) y a la psiquiatra Nicki Brand, con la cual pronto establece una relación romántica.

En su constante búsqueda por shows cada vez más innovadores y distintos, Renn piratea señales de todo el mundo con la ayuda de su técnico clandestino Harlan. Repentinamente descubren una emisión llamada "Videodrome", la cual parece provenir de Asia; en esta, se muestran actos de tortura, mutilación y asesinato sobre personas anónimas, lo cual se desarrolla sin trama alguna y en una sola habitación roja sin decorado. Renn queda encantado por este programa, al igual que Nicki, quien decide ir a una audición tras descubrir que en realidad este proviene de Pittsburgh, Pennsylvania; La misteriosa naturaleza de "Videodrome" y las recientes alucinaciones sadomasoquistas que Renn comienza a experimentar hacen que decida investigarlo más a fondo. Pronto se entera de que las alucinaciones se deben a un tumor cerebral inducido por la señal de "Videodrome" por lo que, con la ayuda de O'Blivion, deberá tratar de desentrañar la verdad detrás de esta; una verdad llena de traiciones y asesinatos que ocultan un complot corporativo, tecnología experimental y el motivo de la creciente enajenación mental de Max Renn, producto de las alteraciones espacio-temporales en la realidad que vive día a día.

Aderezando la gran actuación de James Woods está la hermosa Debbie Harry, mejor conocida por ser la vocalista del grupo de rock-punk "Blondie", quien interpreta a Nicki Brand dándole ese toque exacto de sensualidad que siempre la caracterizó en su vida artística.
Con sus dosis de horror, lo más destacable en la película es que Cronenberg muestra sin tapujos su visceral estilo visual, donde carne, sangre y maquinaria se funden en lo que podría constituir el último paso de la evolución humana. Además, envía un mensaje cargado de simbolismos e ideas sobre la percepción que tiene del principal medio de comunicación en masa, la televisión. En algunas de las escenas, este aparato se encarna como un ente orgánico, casi con vida propia y conciencia del poder que puede ejercer sobre la vida y mente de las personas. A través de las imágenes se comunica con sus receptores y los hace uno consigo mismo. Cronenberg juega con las infinitas posibilidades de los avances científicos en materia de telecomunicaciones pero lo hace planteando la incertidumbre que existe sobre las fuerzas, intereses e ideologías detrás de estos.

"Videodrome" es definitivamente una de las películas más extrañas; no es disfrutable para todos, por lo difícil de comprender que resulta la trama y lo explicito de sus imágenes, algunas de las cuales rayan en lo grotesco, como siempre ha sido en el cine de Cronenberg. Sin embargo, es una obra extraordinaria, sobre todo para aquellos que buscan ciencia ficción con una propuesta original además de un argumento profundo.

"Long live the New Flesh"